*. Pan con nueces y pasas. "Pan de nueces", de toda la vida.

No estoy exagerando cuando digo que para mi, y mi familia el "pan de nuez" es ¡de toda la vida! y no una novedad de los últimos años, tal como ahora se ha popularizado en las panaderías de Galicia. Desde que empecé a leer me familiaricé con un pequeño librillo que mi madre guardaba en un cajón del aparador del comedor, y que versaba sobre pastelería, obsequio que la Industria Riera Marsa, de Barcelona, facilitaba a los compradores de botecitos de Baking Powder ROYAL. Dicho librillo lo rescaté del olvido, en la casa de mis padres, junto con un sencillo parte-nueces de hierro, porque ambos objetos pertenecen a la memoria de mi infancia. Tenerlos me produce una sensación de agradables recuerdos: de mi padre, que nos partía las nueces, y de mi madre, afanada cada sábado en hacernos algo de repostería para el domingo.

De todas las recetas que contenía el librillo de Royal, además de las rosquillas, el plum-cake y el bizcocho, la que se consolidó de forma continuada, año tras año, fue la del pan de nueces (pág. 23, y que podéis ver haciendo clic en la foto de la página para aumentar el tamaño).
Lo que no faltaba nunca en las celebraciones infantiles en casa de mis abuelos, cuando nos reuníamos todos los primos en las meriendas para celebrar santos, cumpleaños, primeras comuniones, bautizos y demás, era el "pan de nuez", cortado en rodajas, y que tomábamos con chocolate cuando no había churros. Todas mis tías (eran seis hermanas) sabían hacerlo y todas se ponían a la tarea cuando había fiestas pues eramos muchos niños. Llegamos a ser 48 primos carnales.
La receta de la tía Rosa
Actualmente quedan tres hermanas de mi madre, y solo una continua la tradición de hacer el "pan de nueces", mi tía Rosa, para deleite de toda la familia, pues aprovecha cualquier motivo para obsequiarnos con tan exquisito pan, y que a todos nos recuerda nuestras celebraciones familiares.

De todas las recetas que contenía el librillo de Royal, además de las rosquillas, el plum-cake y el bizcocho, la que se consolidó de forma continuada, año tras año, fue la del pan de nueces (pág. 23, y que podéis ver haciendo clic en la foto de la página para aumentar el tamaño).
Lo que no faltaba nunca en las celebraciones infantiles en casa de mis abuelos, cuando nos reuníamos todos los primos en las meriendas para celebrar santos, cumpleaños, primeras comuniones, bautizos y demás, era el "pan de nuez", cortado en rodajas, y que tomábamos con chocolate cuando no había churros. Todas mis tías (eran seis hermanas) sabían hacerlo y todas se ponían a la tarea cuando había fiestas pues eramos muchos niños. Llegamos a ser 48 primos carnales.
La receta de la tía Rosa
Actualmente quedan tres hermanas de mi madre, y solo una continua la tradición de hacer el "pan de nueces", mi tía Rosa, para deleite de toda la familia, pues aprovecha cualquier motivo para obsequiarnos con tan exquisito pan, y que a todos nos recuerda nuestras celebraciones familiares.
No es la primera vez que hablo de ella, pues ya la presenté en otra página de mi blog, que trataba sobre "larpeiradas", (higos en almíbar...) y titulada "mis vicios confesables". ( ver receta en el enlace del final de esta página)
Anteayer fui a visitarla por la tarde y tuve la suerte de que me hiciera "pan de nuez" mientras charlábamos y recodábamos días felices de nuestra familia. Me traje su receta, que incluyo aquí y que ha ido derivando un poco de la originaría del librillo de Royal que tenía mi madre y también mis tías.
(haced clic en las fotos para aumentar el tamaño)


Ahora tengo ganas de hacerlo yo también y "engancharme" a esta tradición familiar para que no se pierda (ya hay primos y primas, en el empeño). No sé si me saldrá tan sabroso como a ella. Depende del horno, de la harina (por cierto antes "Gallo" hacia una harina de trigo "extra" que ahora no encontramos a la venta y que daba mejor resultado), de la forma de amasar. .. Pero será cuestión de insistir si no consigo que me salga bien a la primera.
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Ahora tengo ganas de hacerlo yo también y "engancharme" a esta tradición familiar para que no se pierda (ya hay primos y primas, en el empeño). No sé si me saldrá tan sabroso como a ella. Depende del horno, de la harina (por cierto antes "Gallo" hacia una harina de trigo "extra" que ahora no encontramos a la venta y que daba mejor resultado), de la forma de amasar. .. Pero será cuestión de insistir si no consigo que me salga bien a la primera.
Probad a hacerlo. Se conserva bien durante días en una caja de lata, también se puede congelar, envuelto en papel de aluminio. Está muy rico mojado en chocolate, en leche... ¡O solo! Mi prima Rosana "inventó" untarlo con paté y dice que resulta también muy rico, por el contraste de sabores. ¿...?
Es una receta estupenda para el otoño pues ya tenemos las nueces y pasas de temporada. También es una buena ocasión, hacerlo cuando nos sobran estos productos después de la Navidad. ¡Que os guste y os aproveche! ¡Ya me contaréis!
Por cierto, hablando de Navidad, remito (enlace) a una de mis recetas favoritas para esas fechas, la Compota de Navidad.
Enlace a la receta de los Higos en Almibar.











