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2 de abril de 2010

CAMARIÑAS (Costa da Morte). Encajes de bolillos.
















Camariñas, puerto pesquero de la gallega y mítica "Costa da Morte".


Encontramos muchos motivos para visitar los pueblos y lugares de esta zona de la costa atlántica, conocida como Costa de la Muerte o "Costa da Morte".

Todo lo que esta Costa tiene de sobrecogedora y amenazante, con enormes acantilados rocosos batidos por bravas olas, en los grises días y oscuras noches, cuando irrumpen feroces los temporales y vientos huracanados, lo tiene también de serena belleza, de limpias aguas, que se deshacen en suave espuma al besar la orilla de sus numerosas y atractivas playas, cuando las tempestades amainan y dan tregua a los hombres del mar, llenando de vida sus barcos con abundante pesca, y de paz y regocijo los tranquilos puertos.

Los gallegos amamos y veneramos estas costas, tan bravas y salvajes, como plácidas y hermosas. Parte del alma gallega se ha curtido en estos mares, y parte del alma gallega se deshace, como la blanca espuma de las olas, en "agarimosos" (cariñosos, mimosos, con ternura...) sentimientos.

Hoy, día tranquilo, vamos a dar un pequeño paseo por el puerto y dejo para otra ocasión más lugares del municipio y una visita al Cabo Vilán, donde azotan los vientos y el océano se muestra en todo su esplendor.

Cuando visito algún lugar me gusta recordar mis primeros descubrimientos sobre el mismo, si antes estuve allí, así que repasando fotos antiguas encontré una mía, de 1978, sentada en el viejo muelle de Camariñas. Pero la primera vez que visité esta villa, fue en 1974, un mes de septiembre, en un viaje inolvidable, en mi "600" y acompañada de mi madre. Juntas recorrimos algunos municipios de la zona: Vimianzo, Laxe, Camariñas, Malpica, Muxia, Finisterre, Corcubión, Carnota... Visitábamos los faros, los dólmenes, las ermitas, los hórreos, los cruceros, y quedé maravillada por lo que entonces era para mí una inexplorada Costa da Morte, prácticamente sin turismo ni infraestructuras adecuadas, pero con la sencilla cobertura de modestas fondas, pensiones o casas de comidas, que casi siempre coincidían con la tienda o el bar del pueblo. Hablábamos con la gente, visitábamos las subastas de pescado, las tascas de marineros, los lugares de trabajos artesanales, degustábamos toda clase de pescados y mariscos... No teníamos prisa, todo era apacible. Siento no tener personalmente documentos gráficos de entonces pero todo quedó fijado en mi memoria con valor de fantásticamente irrepetible.

El municipio de Camariñas, de 52 kilómetros cuadrados de superficie y alrededor de 6.200 habitantes, comprende cuatro parroquias (conjuntos de varios lugares y aldeas): Camariñas, Camelle, Ponte do Porto y Xaviña. La villa y puerto pesquero de Camariñas dista 90 kilómetros de Coruña y 82 de Santiago de Compostela.

La vida de la villa de Camariñas no difiere mucho de la de otras villas marineras de la Costa da Morte. Una vida dura y arriesgada, aunque cada vez la preparación de los hombres del mar es mayor y los barcos van dotados de mejores medios de seguridad y salvamento. Antiguamente, era habitual ver a muchas mujeres de esta parte del litoral gallego vestidas de negro, guardando largos periodos de luto, pues era tristemente frecuente, haber perdido marido, padre, hijo o hermano, en alguno de los naufragios que, en los temporales de cada duro invierno, el mar se encargaba de cobrar. Era el mismo mar que les daba de comer.

Los hombres de toda a "Costa da Morte" vivieron siempre enfrentados al mar. Nadie conoce mejor que ellos el oficio de pescar y navegar, contra viento y marea. Siempre he sentido una profunda admiración por ellos. Son fuertes y tienen la sabiduría propia de los hombres, que en cualquier latitud y en cualquier elemento, se enfrentan con las hostilidades de la naturaleza.


  
Así eramos Camariñas y yo en 1978


Así somos Camariñas y yo en la actualidad (Ella mejora, yo pierdo; bueno, según se mire también yo gano, pero años y kilos, ja, ja... La verdad es que no me importa seguir ganando años. ¡Ojalá gane muchos más!).  Estas fotos son del verano de 2009.




Un paseo por el puerto.

















Como corresponde a un día festivo, todo está en calma, los barcos atracados, las redes y las nasas de pesca recogidas y preparadas para ser utilizadas en las siguientes operaciones de captura de pulpos y crustáceos...





Volvemos al centro de la villa para comer en uno de sus estupendos restaurantes una comida típica con pescados y mariscos; y no cito el nombre por aquello de no hacer publicidad discriminatoria. Por la tarde esta prevista la visita al Museo del Encaje ("encaixe" en gallego).


"Encaixes" de Camariñas

Los encajes de bolillos, se conocen en toda Galicia, y en muchos lugares del mundo, como encajes de Camariñas, por ser las mujeres de esta villa las que han conseguido hacer perdurar la fama de los finos encajes que vienen realizando desde hace siglos. La tradición se mantiene y consolida transmitiéndose de madres a hijas y de maestras a discípulas. Actualmente funcionan también escuelas-taller  ("obradoiros", en gallego).

En Camariñas y por los municipios de la zona se conoce a estas mujeres como "palilleiras" por el manejo de los "palillos" -que no son otra cosa que los denominados bolillos en castellano-. Se conocen como "Palilladas", las reuniones de mujeres, en la casa de alguna de ellas o en un local común para hacer el encaje, valiéndose de las típicas almohadas rígidas que apoyan en las rodillas, en la que reposan las guías o "picados", con el dibujo del encaje, sobre el que van cruzando, entrecruzando y anudando los finos hilos que portan los bolillos, y que, en puntos críticos, sujetan con alfileres para evitar retrocesos en el trabajo ya realizado. Siempre fue típico, al visitar Camariñas, ver a las  "palilleiras" a la puerta de su casa, en el balcón o en la plaza, solas o en grupo, realizando el encaje mientras se acompañan del sonido rítmico y vertiginoso (según la destreza y complejidad de la pieza) del choque de los "palillos".


Antes de visitar la villa de Camariñas a principios de los años setenta, conocía ya desde mi infancia su existencia, precisamente por los encajes, que denominábamos también puntillas (aunque éstas son las que se venden por metro, una variante del encaje). En Ferrol, y en la casa de mi abuela materna, se reunían mi madre y mis tías (las dos más jóvenes todavía solteras) cuando venía Ramón "el puntillero", un hombre sencillo y parlanchín, equipado con dos grandes cestos con forma de maleta, el los que transportaba, primorosamente colocadas, numerosas puntillas, además de pañuelos, mantillas, y paños de encaje, para los ajuares del hogar. Venia una vez al año, a ofrecer las primorosas puntillas y labores de encaje realizadas por mujeres de Camariñas; Ramón, era una especie de viajante-vendedor, de una época, en la que nadie tenia coche particular, desde una villa incomunicada por tren y solamente como mucho con algún rudimentario coche de línea de tarde en tarde con la ciudad de Santiago, y desde allí con el resto de Galicia.

Encargadas a este viajero Ramón, mis tías más jóvenes conservan en sus ajuares, sendas colchas, hechas completamente de encaje y confeccionadas con hilo de alta calidad, en color crudo, y que ya entonces fueron muy caras, por tratarse de un encargo especial en calidad y tamaño. Posiblemente hoy podrían interesar al Museo del Encaje, pues nunca he visto algo así, de tal belleza, en ninguna exposición.

Conservo de esa época, dos o tres cosillas del ajuar de mi madre, unos paños de hilo con puntillas, del armario en que guardaba la ropa blanca, un juego de cama de fino algodón, bordado a mano y con puntillas, y una toalla de lino con encaje y vainicas, que lleva bordadas sus iniciales. Aunque son cosas muy modestas conservan para mí un gran valor y disfruto usándolas.



















Están son las piezas que conservo del ajuar de mi madre.
Aunque tienen muchos años de uso, guardan su belleza.

Visita al Museo













Sencillo monumento a las "palilleiras" , en Camariñas, delante del Museo.


Del interior del museo, y entre varias fotos antiguas, me gustó ésta, datada en 1914, con una encantadoras niñas, algunas luciendo preciosos cuellos de encaje en sus vestidos, pertenecientes a la "Escola de Palilleiras". La foto ha sido cedida al museo por María Luz González Soto.



















Expositores de muestras antiguas y tradicionales de puntillas y entredoses de encaje de Camariñas.


 
Una de las muchas piezas que se exponen en el museo.

El encaje de Camariñas se clasifica dentro del estilo denominado de "guipur", por predominar en sus diseños los puntos de guipur (semejantes a zurcidos). En España, además de en Camariñas, tienen fama también este tipo de trabajos en Almagro (Castilla-La Mancha).


Los orígenes del trabajo de estos encajes, tanto en Camariñas como todo a lo largo del litoral gallego, no están muy claros aunque hay indicios de su existencia desde los siglos XVI, coincidiendo con la expansión del encaje por el occidente europeo. El comercio y las relaciones con Venecia y Flandes parecen haber sido uno de los principales motivos de su llegada a Galicia. Se cree también que el Camino de Santiago trajo influencias de expansión europea hasta nuestras costas, ya que el camino se continuaba, con frecuencia, hasta las villas de la "Costa da Morte", principalmente de Muxia y Finisterre.


Por otro lado, la abundancia en Galicia por aquellos siglos del cultivo del lino, favorecía el comercio con otros países europeos para el comercio de telas y encajes, que en el siglo XVIII, se desarrolló con el reinado de los Austrias y, posteriormente, de los Borbones. Existe documentación de relaciones comerciales sobre este tipo de encajes, desde Galicia para países americanos vinculados primero (siglo XVIII) con el colonialismo español, y posteriormente (siglo XIX) con la emigración, principalmente con Argentina y Cuba.

La desaparición paulatina del cultivo del lino en Galicia, y la competencia y expansión comercial de encajes hechos en Cataluña fueron mermando la existencia de las "palilleiras" gallegas que, por otra parte, se fueron incorporando poco a poco a las fábricas conserveras de pescado y a otros puestos de trabajo, además de sumarse a la emigración masculina.
 
Camariñas ha logrado conservan la tradición del encaje, desaparecida en otros puntos del litoral gallego, apoyada ahora por programas europeos y de la administración autonómica, con la creación de un Museo local y la organización anual de una "Mostra do Encaixe", que se celebra en estas fechas de Semana Santa. Esta Muestra está conectada con el mundo de la moda y del diseño y durante la misma pueden verse interesantes desfiles y propuestas.

En el municipio de Vimianzo, también de esta área geográfica, celebran una exposición artesanal, y, entre otras tareas, realizan demostraciones de confección de encajes de bolillos, que es también interesante visitar.


Comercialización.

Al salir del Museo, y en su entorno, podemos encontrar tiendas regentadas por "palilleiras" en las que admirar sus trabajos y adquirir algún bello producto salido de sus hábiles manos.

También comercializan sus productos en muchas de las ferias artesanales que se establecen por Galicia en los días estivales.

























Y para terminar, unos versos extraídos de una canción popular.

Eu nacín en Camariñas,                                 Nací en Camariñas
unha vila mariñeira,                                       una villa marinera
onde teño os meus amores                             donde tengo mis amores
cunha nena palilleira.                                      con una joven palillera

En Galicia les llaman "palilleiras" a las mujeres que hacen el encaje de bolillos o "palillos"

Vídeo con más fotos y música sobre esta página.



Y además, un vídeo con Luz Casal cantando la muiñeira de Camariñas






21 comentarios:

CANTO EN FLOR dijo...

Hola Chela!

De Camariñas a un tour por tu blog, que conste que tú fuiste la culpable al remitirnos a una publicación anterior, pues aún no llegaba a conocerte...

Pude observar tu automóvil y enterarme del percance que tuviste con el encendido :(, cosas que pasan, no?

Leí no sé cuántas de tus publicaciones desde tu inicio y miré muuuuchas fotografías y tus melodías de Jazz; por cierto la de tus gatitos están sensacionales :)

Estoy fuera de casa, en un ciber, así que pronto vencerá el tiempo de alquiler del orde, como le dicen por ahí, pero no quise dejar pasar este día para desearte una feliz pascua de resurección.

Recibe un abrazo lleno de cariño de tu amiga y fan número uno? por lo menos de Merida, Yucatán México, quien siempre recuerda la cálida bienvenida que le dieras al iniciarse en este mundo bloguero.

Regresaré pronto a leer y aprender de tu tierra.

Un beso!

Rita dijo...

Me ha gustado mucho este post, no sabía estas cosas que cuentas de Camariñas. Estupendas las fotos, y no creo que tu pierdas con las años, claro que cambiamos pero creo que ganamos en cualidades y madurez, nuestro yo ahora está enriquecido, Camariñas lo demuestra por fuera y nosotras por dentro, a que si?
un abrazo amiga

Genín dijo...

Otro de tus magistrales y trabajados post.
Gracias.
Pues yo te veo ahora mas guapa que de jovenzuela...jajaja
Una maravilla los encajes que se muestran.
Besitos y salud

esteban lob dijo...

Hola Chela:

Paso a saludar y a impregnarme de los paisajes e historias de lugares que te son tan querido, con justificación.

Cariños.

Zeltia dijo...

Noraboa polo post, Chela. Moi traballado, moi conseguido.

e ti guapísima no 78 e admirable agora.
Camariñas ten o encanto que lle acai ó tempo que vive, como boa vila chea de vida que é.

un bico!

Contrapunto dijo...

Precioso reportaje en el que nos has permitido viajar a través del tiempo.

Soy una enamorada de tu tierra, la cual he visitado muchas veces y pienso seguir haciendolo.

Los buenos vinos envejecen bien, y tú también.

Un beso desde Donosti

Goathemala dijo...

¡Qué vas a perder con los años...al contrario! Según como lo miremos...no tenemos una célula en nuestro maltratado cuerpo que supere la decena. Lo importante e tener ilusiones y si se es creativo, tanto mejor.

Yo soy de los que te aconsejaría que si comes en un restaurante que te gusta no nos prives a tus lectores de su nombre. Este verano estuve en la Costa da Morte (bueno si en ella englobamos a la ría de Muros) y no te creas que vi muchos lugares para comer que no fueran específicamente creados para turistas.

Lamentablemente en ese par de días aprendí menos que leyéndote (ni idea de los encajes). Eso sí, descansé mucho y disfrute con los paisajes.



Un abrazo.

SUsana dijo...

Hola Chela:
¡¡¡GRACIAS!!!
Es una caricia para mi espíritu tejedor y mis ansias viajeras.
Besos,
SUsana

Aldabra dijo...

un pueblo con mucho encanto, aunque sea tan chiquito.

nos dejas bonitas fotos como siempre pero hoy sin duda me quedo con la flor del magnolio.

biquiños,

Elena dijo...

Hola Chela...te escribo lo que dijo mi madre al preguntarle por Ramón el puntillero...¡Como no voy a acordarme, si venía todos lo meses con cestos y atadillos llenos de encargos y novedades; y mi padre le dió hilo para que nos hicieran colchas de guipur de Camariñas a mi hermana Marisol y a mi...Como ves, se acuerda como si fuera ayer, incluso me describió dibujos de algunos encajes...besiños.

luna dijo...

Chela precioso recorrido por tus tierras y especialmente por Camariñas, me ha quedado muy buen sabor de boca, espero ir pronto por allí, de Galicia conozco muy poco,La Coruña, Santiago y desde Ponferrada hasta Santiago pasando por todos los pueblecitos y aldeas haciendo el maravilloso Camino ,que es de los mejores viajes y experiencias que he tenido en mi vida fué extraordinario conocer a tanta gente buena y solidaria jamás podré olvidar el espíritu de compañerismo y amistad que allí conocí.

Referente al bolillo, yo, tengo a mi hermana Pili que trabaja muy bien en ello, hace ABANICOS, PUNTILLAS ,PAÑUELOS y MUCHAS COSAS MÁS,lleva el arte en sus venas

besitos

luna

Quidquid dijo...

Hola Chela:
Espero hayas pasado unas Felices Pascuas!
Tu presentación sobre Camariñas, es estupenda y, como siempre, merece un 10.
Me reincorporo al mundo bloggero, después de unos días de "vacaciones" y pronto trataré de ponerme al día para poder comentar...
Cordiales saludos,
Luis

Juan Escribano Valero dijo...

Hola Chela: Visitar tu tierra es siempre un placer no hace falta buscar más motivos Galicia es maravillosa en cuanquiera de sus provincias. ¿Como has pasado la Semana Santa? Yo además de haber estado pachucho, mis nietos, especialmente Nachete, me han tenido alejado del ordenador, pues a mi mujer no hay quien la saque de casa de nuestra hija, por lo que no he podido visitar a los amigos con la frecuencia que me hubiera gustado, hoy lo hago para desearte que tengas unas muy FELICES PASCUAS.
Con todo cariño un fuerte y fraternal abrazo

jaume dijo...

Boa noite querida amiga,
aunque haga algun tiempo que no pasaba por aqui, no creas que te tengo olvidada, pero sucede que el tiempo es poco y el trabajo mucho.
A pesar de todo sigo admirando tu capacidad de trabajo y de documentación. Un 10.
Muy bien en las fotos del 78, hasta me pareció que te conocia...
Um beijinho desde Barcelona.
jaume

Leodegundia dijo...

Da gusto viajar contigo por esa tierra, pones tanto entusiasmo en contar las cosas que parece que los que no estamos allí lo vivimos como si te hubiéramos acompañado en el viaje.
Las fotos son estupendas y la información sobre los encajes muy buena.
Espero que ahora que se supone llega el buen tiempo, sigas viajando y mostrándonos las bellezas de la zona.
Un abrazo

thony caro dijo...

ME HICE UN VIAJE POR CARAMIÑAS INOLVIDABLE, CHELA,LA LEI DOS VECES Y CUANTOS RECUERDOS...SIEMPRE QUE LEO ALGO TUYO Y SOBRETODO DE MI GALICIA LOS OJOS NO DEJAN DE EMPAÑARSE, CREO QUE ESO DE QUE CUANDO LOS AÑOS VAN PASANDO, VIENEN LOS RECUERDOS DE LA NIÑEZ Y ES MUY CIERTO.-
UN VERDADRO PASEO Y UNA ENTREGA CON FOTOS ESTUPENDA.-
UN GRAN ABRAZO CHELA.-

Mariaisabel dijo...

Querida Chela,
Me ha encantado tu post y más cuando conozco este bonito pueblo de Camariñas.
Estuvimos hace unos 7 años, me encantó!
Tengo unas fotos parecidas y gocé viendo esos preciosos encajes, incluso compré algunos.
Es preciosa tu tierra, amiga! Y los gallegos tan amables!
Un abrazo
Mariaisabel

Anónimo dijo...

hola soy Veronica de Argentina y hace dos años que hago bolillos ya que desde que soy chica los conozco ya que mi mama es de coruña ruibo.-
verogreco1972@yahoo.com.ar

Anónimo dijo...

Valuable info. Lucky me I found your site by accident, I bookmarked it.

Jesús dijo...

Estimada Chela: Yo también estuve con mi esposa en el 2009 (Agosto) en Camariñas, Muxia, Fisterra.
Tu información es de libro y me ha encantado leerlo ahora, casi dos años después. No se puede describir mejor un pueblo pesquero y artista.

Muchas gracias Chela.

Amelia dijo...

Gracias Chela por este precioso viaje que nos has regalado de Camariñas y esas preciosas fotos. Lugar que no tengo la suerte de conocer.
Me has hecho recordar a mi madre con los encajes de bolillos, pues ella era una gran maestra, desde muy joven su maestra la enseño y durante toda su vida la vi con su almohadilla. ¡Cuantos metros de encaje habría tejido! Cuando murió con 86 años, tenía preparado una puntilla para las sabanitas de los biznietos; tal como la dejo la guardo en un armario.
Tu blog es una caja de sorpresas muy agradable que nos hace recordar el pasado. Gracias.
Abrazos