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23 de abril de 2014

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ. LITERATURA CON MAYÚSCULA



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¡Literatura con mayúscula! 

El placer de leer a un escritor universal.


Hay personas en el mundo artístico que,  sin que las conozcamos  personalmente, son capaces de  formar parte de nuestras vidas de manera significativa, ocupando espacios íntimos en los que elaboramos, de forma conjunta, pensamientos, ideas, sueños, ilusiones,  sentimientos, emociones… En esta ocasión me referiré exclusivamente a los literatos, a los autores  de literatura con mayúscula.

Ellos escriben pensando en un lector anónimo, al que no conocen pero que intuyen o imaginan. Vuelcan sobre le papel, su pensamiento, sus recuerdos, sus reflexiones y su mundo interior, escogiendo cuidadosamente las palabras, midiendo los efectos que suscitan con sus frases, monólogos o  diálogos, y se responsabilizan,  de algún modo,  de los  sentimientos que pueden provocar los personajes que han diseñado y en los que encarnan los más variados matices, tanto positiva como negativamente,  del alma humana y con los que pretenden conseguir nuestra empatía o nuestro rechazo, nuestra admiración o nuestro desprecio, nuestra indiferencia o nuestra atracción, incluso vital y palpitante. Pueden sumergirnos en un mundo tan fantástico como real, en un mundo creado por ellos y recreado por nosotros. Son capaces de proporcionarnos  un gran placer, el placer de la lectura.

Los grandes escritores, como lo ha sido Gabriel García Márquez, poseen la facultad  de trasladar sobre el papel, a través de la palabra escrita, todas las posibles vivencias y situaciones humanas, incluidas las que son capaces de generar la imaginación y la fantasía, porque pueden captarlas, por introspección de sí mismos y de sus propias experiencias, o del comportamiento y conducta ajena,  mediante la observación y abstracción. Los escritores captan la vida,  la crean y la sueñan también, para plasmarla en sus novelas y ofrecerla a  nuestra recreación, en ese lugar de encuentro, íntimo y recíproco,  entre escritor y lector, que  supone tener el libro en nuestras manos y el hecho y placer de la lectura. De todas las artes, es la literatura, seguida de la música, al menos para mí, la que proporciona un placer más íntimo y duradero, en el mejor ambiente posible: en nuestro rincón predilecto, a nuestra hora preferida, y aislados, voluntaria y cuidadosamente, de cualquier posible interferencia.

Descubrí  muy tarde  a Gabriel García Márquez por una serie de circunstancias que no vienen al caso pero que se relacionan con una larga etapa en que los libros, como objetos de ocio,  estuvieron ausentes en mi vida cotidiana, hasta que por propia voluntad y necesidad de una “puesta al día” en el mundo de la literatura,  volví a enfrascarme en la novela contemporánea, tema en el que, por cierto, llevaba bastante desfase. 

La primera obra que leí de García Márquez , participando en un taller de lectura,  fue la novela El amor en los tiempos del cólera”. ¡Que descubrimiento! Es el tipo de literatura que me gusta. Con personajes interesantes, sugerentes, con  fantasía… La atmósfera y los ambientes que rodean a los personajes, aunque exóticos para nosotros,  se penetran fácilmente a través de su riqueza descriptiva.  Se percibe la humedad y el calor,  la lluvia se siente caer y te moja los cabellos,  huele el campo, huele el sudor, el aliento... Suenan las pisadas, puedes mecerte en las hamacas... Todo esta maravillosamente descrito, con un estilo que a primera vista parece fácil y  sencillo, pero que cualquier aficionado a escribir o consumado lector sabe que esta cuidado al máximo, en el ritmo, en el detalle, en la palabras..., en la intención. No falta nada. No sobra nada.

Curiosamente, y no sé por qué  no he leído "Cien años de soledad", a pesar de haber analizado muchos fragmentos del libro en un taller de escritura. Si leí “Crónica de una muerte anunciada”, “El coronel no tiene quien le escriba” y hace un par de años, “Vivir para contarla”, estupenda autobiografía novelada que resulta de agradable lectura y recomendable  para el conocimiento de la vida y pensamientos del  escritor, aunque teniendo en cuenta la propia frase suya que antecede al inicio del  relato:

“La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”

García Márquez, ¿nos ha contado de su vida solamente lo que recuerda o recuerda solamente lo que nos ha querido contar? ¿Y cómo nos la ha querido contar, como la vivió o como  imaginó que la vivió?

Nos toca ahora a nosotros recrear las respuestas a partir de la lectura de sus obras y sus escritos, de sus declaraciones, de sus vivencias y de los testimonios de quienes le conocieron.


Gracias Gabo por la rica y fantástica literatura que nos has dejado. A través de ella te quedas con nosotros. ¡Descansa en paz!



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Otras consideraciones: Galicia en el "realismo mágico".

Respecto al "realismo mágico" cabe señalar la influencia que en  Gabriel García Márquez ejercieron las narraciones orales de su abuela Tranquilina Iguaran Cotes, descendiente de emigrantes gallegos, que él siempre reconoció y cito en entrevistas, y que intentó verificar, en sus viajes a Galicia, aunque no tengo referencias de que lo haya conseguido.

Este "realismo mágico" está también presente en la literatura gallega, por ejemplo en la del periodista y escritor Alvaro Cunqueiro (recuerdo obras suyas como "Merlín y Familia" (1955, "Crónicas de Sochantre" (1956), "Si o vello Sinbad volvese ás illas" (1961), etc., publicaciones anteriores a "Cien años de soledad "(1967) de García Márquez. La literatura gallega se impregna también de ese mundo en el que la vida y la muerte se entrecruzan y los diálogos entre vivos y muertos son posibles, donde las apariciones y fenómenos del más allá, como la Santa Compaña, no generaban extrañeza en quienes se encontraban con ella por los caminos.

Contaba Domingo García Sabell (otro escritor gallego que trató también y acompañó a García Márquez en el viaje que éste hizo a Galicia en 1983) sobre Alvaro Cunqueiro, que su literatura  se sitúa en el dominio de la fantasía y la imaginación sin que exista una frontera tajante entre el mundo objetivo y real y el de la propia fabulación. El propio Cunqueiro manifestó también en muchas ocasiones sobre algunas de sus obras que en ellas se mezclaban facilmente los mitos griegos con la ficción y leyendas de Galicia, y los paisajes de cualquier latitud que describiese tenían como referente, consciente o inconsciente, las imágenes de la tierra y de los pueblos provenientes de los recuerdos de su niñez. Los recuerdos de la infancia anidan en la fantasía a la edad adulta.

Es curioso como aunque pasen muchos años, y se trate de puntos geográficamente distantes,  los rasgos culturales de los ancestros afloran en generaciones distantes, en  sus descendientes, y los hermanan sin que éstos lo sospechen o lo pretendan. 

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Día Internacional del Libro.  23 de abril de 2014




11 de abril de 2014

Toledo y El Greco bien valen un viaje


















"El Griego de Toledo" y "Espacios Greco"


Museo de Santa Cruz




A finales de marzo estuve en la ciudad belga de Gante en un intercambio de universitarios senior y pensé en suspender un viaje a Toledo que tenía programado para el día 30 del mismo mes, desde septiembre de 2013, pero al conocer que había una exposición especial sobre el Greco no dudé en enlazar los viajes para no perder esta oportunidad y porque ahora, coincidiendo con la Semana Santa y en la medida que avance el buen tiempo, creo que el turismo va a incrementarse muchísimo y puede generar un poco de agobio.

Hice el viaje con un grupo que tenía proyectado hacer varias excursiones por  la provincia de Toledo pero yo me quedé sola en la ciudad, y el lunes, día 31 a primera hora de la mañana me fui al Museo de Santa Cruz y adquirí un "paquete" que incluía El Griego de Toledo, en el propio Museo , con cita para las 12 horas, y cuatro de los Espacios Greco como la Capilla de San José con cita para las 13,45 horas,  Iglesia de  Santo Tomé, Hospital Tavera (Iglesia y Sacristía), Convento de Santo Domingo el Antiguo. El paquete incluía también Toledo Contemporánea, una  exposición de afamados fotógrafos con fotografías inspiradas en el Greco, visitable en el Centro Cultural San Marco. Todo ello por 22 euros. La visita al Espacio Greco de la Sacristía de la Catedral no figuraba  en este paquete pero la visité igualmente otro día, a la vez que el resto de la Catedral.

Estuve una hora y media en el Museo de Santa Cruz y me supo a poco. El marco monumental y adecuado para la exposición dado las grandes dimensiones de muchos de los cuadros que se corresponden con bellos retablos. La profusión de obras y la belleza de las mismas me hizo volver a admirar, la obra del Greco, que no  porque lo digan los críticos sino por apreciación propia, he considerado siempre muy moderna, principalmente por los trazos y el color, y la aparente simplicidad de algunas de sus obras, como por ejemplo la de los apostolados, desde la primera vez que los vi en su casa-museo, en mi primera visita a Toledo allá por los años sesenta.

Hacía mucho que no actualizaba mi información sobre el Greco, y me sorprendió algo que no conocía, como las obras de su etapa griega e italiana, previas a su llegada a Toledo.

El Greco, o El Griego de Toledo, como le conocemos, nació en Candía, capital de la isla de Creta, en 1541, entonces perteneciente a la República de Venecia. Doménikos Theokópoulos Krès, era su firma inicial de identificación como cretense. En sus primeros años se dedicó a la pintura de iconos, realizados al temple sobre tabla y siguiendo un estilo post- bizantino con algún toque de influencia occidental. De esta época son los preciosos iconos, expuestos en el Museo de Santa Cruz, como La Dormición de la Virgen, San Lucas pintando a la Virgen y La Adoración de los Magos, obras que pude contemplar  al inicio de la exposición, quedando maravillada de esta etapa del Greco desconocida para mi hasta ahora.

En 1567 se traslada a Venecia y pinta en 1568 un "alterolo" (altarcillo) portátil  conocido como el tríptico de Módena (perteneciente a la Galería Estense de Módena). En 1570 se traslada a Roma y allí tiene ocasión de conocer y admirar la obra de Tiziano, de la que recibe influencias, Tintoretto,Veronese y otros destacados pintores de la época.

De esta época italiana son La expulsión de los mercaderes del templo, La curación del ciego, Muchacho encendiendo una candela, y otros, entre los que destaca, para mi gusto, el Retrato de Giorgio Giulio Clovio.



Icono. 
La Adoración de los Magos.                                      Tríptico de Módena


En 1577, después de una corta estancia en Madrid, inicia su vida en Toledo, donde recibe sus primeros encargos, tres retablos para la iglesia del convento de Santo Domingo el Antiguo, además de la obra titulada  El Expolio para la sacristía de la Catedral.

La exposición El Griego de Toledo nos da la oportunidad de contemplar muchas de sus obras, conocidas a través de los libros y laminas de arte, pero que por su permanencia en museos de otros países no las tenemos fácilmente accesibles. En esta conmemoración del cuarto centenario de la muerte del Greco en Toledo (abril de 1614),  podemos contemplar en la ciudad  125 obras suyas, de las 300 que existen en todo el mundo. Una parte importante de ellas proceden de museos y colecciones particulares ubicadas en 11 países y 29 ciudades.  




Mientras tuve que esperar la hora para entrar me decidí a visitar la parte del Museo de Santa Cruz que exhibe las colecciones permanentes y a la búsqueda de un tapiz flamenco del siglo XV sobre Los Astrolabios o del Zodiaco, propiedad de la catedral de Toledo y de cuya existencia tenía referencia (últimamente estoy interesada por los tapices flamencos). Entre otras colecciones está, para los que gusten de la cerámica, una importante muestra que perteneció a Vicente Carranza, considerada una de las mejores de la península. A esta parte del Museo y colecciones permanentes, de paso libre y gratuito, se accede a través de un patio y una hermosa escalera de estilo plateresco, obra de Covarrubias. En la planta baja del patio, y casi al lado de la escalera, hay una sala donde se  proyecta, ininterrumpidamente, un vídeo (para mi opinión fantástico) sobre el Greco y la exposición,   explicada por autoridades en arte y dirección de los museos implicados. ¡Merece la pena! Lo he visto y seguido con atención hasta tres veces durante mi estancia en Toledo, aprovechando este tiempo también como espacio de "descanso-cultural", entre unas visitas y otras, dada su céntrica ubicación.


Patio plateresco de Covarrubias. Museo de colecciones permanentes.



 Hermosas escaleras de acceso a las distintas exposiciones permanentes



















Plaza de Zocodover. Parada de autobuses. 
Arco y Puerta de la Sangre, conducente  al Museo de Santa Cruz



Vista del Hospital Tavera desde el río Tajo, en las proximidades del Puente de Alcántara.

Hospital Tavera. Espacio Greco


Vistas de los patios interiores







En la Iglesia y sacristía del Hospital Tavera, podemos encontrar entre otras obras del Greco, pinturas como estas,  Bautismo de Cristo, obra contratada en 1608 al Greco y que éste dejó inacabada con motivo de su muerte, y una versión de Las lágrimas de San Pedro. En la sacristía llamó mi atención  una pequeña talla  de  Cristo Resucitado que se supone utilizaba  El Greco  como modelo de figura humana para sus cuadros sobre este tema.


En el Hospital Tavera,  perteneciente a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, puede adquirirse una entrada (3 euros) para visitar el Museo Fundación Duques de Lerma, que comprende una antigua farmacia del Hospital y también las dependencias y salas de la parte habilitada para estancias de los personajes nobles titulares, con interesantes pinturas, tapices y otros  objetos de decoración. Aquí tuve también ocasión de ver dos tapices flamencos del siglo XVI (tema de mi interés) que estuvieron expuestos en 2010 en una muestra monográfica realizada en el Museo del Prado y que forman parte de la serie titulada "Los amores de Mercurio y Herse" realizado en los talleres de Willem Pannemaker, uno de los más grandes tapiceros de su época.


















Capilla de San José. Espacio Greco



A partir de la Plaza de Zocodover no es difícil llegar a la Capilla de San José, de propiedad privada, perteneciente desde su fundación a una misma familia, hoy Marqueses de Eslava, creada como oratorio particular y lugar de enterramiento de sus fundadores,  para contemplar dos cuadros originales de El Greco, instalados en el retablo central, San José con el Niño, y en el ático una Coronación de la Virgen. Para mi, la contemplación de San José con el Niño es de tal belleza que merece la pena la visita a esta Capilla. Los cuadros de los retablos laterales son copia de los originales pues éstos fueron vendidos a la National Gallery de Washington, quien los ha cedido al Museo de Santa Cruz para esta exposición del Cuarto Centenario, entre ellos se encuentra el popular de San Martín y el mendigo y la Virgen con el Niño.

Convento de Santo Domingo el Antiguo. Espacio Greco



Convento de Santo Domingo el Antiguo

Retablos de la Iglesia

Los tres retablos de esta iglesia fueron los primeros contratos de trabajo que recibió el Greco en 1577, a su llegada a Toledo, junto con El Expolio para la sacristía de la Catedral.

De los nueve lienzos para estos tres retablos, son originales los de San Juan Bautista y San Juan Evangelista, en el retablo central, y la Resurrección de Cristo, en el del lateral derecho. Del resto de importantes cuadros,  se conservan copias, estando los originales, en distintos museos de Chicago, San Petersburgo, Madrid (Museo del Prado. La Trinidad) y colección del Banco de Santander, pero que ahora pueden admirarse en el Museo de Santa Cruz.

En la cripta de la iglesia de Santo Domingo fue enterrado El Greco a su muerte, pero después de un tiempo se trasladó de lugar, a instancias de su hijo.  

Iglesia de Santo Tomé.  Espacio Greco


Torre de la Iglesia de Santo Tomé (XVI), una de las más bellas representaciones del arte mudéjar de Toledo. 



Para mi sorpresa,  desde   hacía unos días se permite hacer fotografías sin flash. Aquí la prueba. Lo que a veces no  permite hacerlas  es la presencia de numerosas personas ocupando la primera fila para ver el impresionante y simbólico cuadro del arte de El Greco referido al Entierro del Señor de Orgaz . Ya no se dice del "Conde"  pues se ha verificado que el pueblo de Orgaz no fue condado hasta bastantes años después de la muerte del señor D. Gonzalo Ruíz de Toledo, benefactor de la parroquia y a quien hace referencia el enterramiento, ayudado milagrosamente, según la leyenda, por San Esteban (a la izquierda) y San Agustín (a la derecha). Desde que lo vi por primera vez, en los años sesenta, jamás se borró de mi memoria. Entonces estaba yo en la iglesia con  tres o cuatro personas solamente, y había donde sentarse para quedar contemplándolo el tiempo que uno quisiera.

De esta obra, sobre la que podría desarrollarse una tesis sobre el arte de El Greco me remito a lo mucho escrito y sabido sobre la misma.


Sacristía de la Catedral Primada de Toledo. Espacio Greco



Antes de visitar la Catedral y su sacristía, me fui a las 9 de la mañana para asistir a un  misa mozárabe en la capilla destinada a ello. Rito que no se ha interrumpido ningún día desde su instauración hace siglos. La misa se celebra toda en latín y tiene algunas modificaciones en el orden del ceremonial y en la participación de los fieles respecto a la actual.

La sacristía es en si misma un auténtico museo pictórico, con obras del propio Greco, y de destacados maestros de la pintura universal como Tiziano, Caravaggio, Goya, Morales, Van Dick, etc. Destaca en el conjunto la obra titulada El Expolio, en el centro de la sacristía y enmarcada en un retablo de mármol y bronce que en el siglo XVIII sustituyó al original. 


Después de visitar la sacristía, continué por la catedral para ver la Sala Capitular y las diferentes capillas, el altar mayor, el magnifico coro, el tesoro, con su impresionante Custodia de Enrique de Arfe (comienzos del XVI), la más bella que he visto nunca como trabajo de orfebrería. La peana , de plata dorada, es del siglo XVIII.                                                                                                                   



Al final me paseé por el Claustro, prácticamente en soledad, oyendo el trinar de los pájaros entre el verde de los naranjos y la alta silueta  de la Torre. Así descubrí al fondo, sin información de antemano, la capilla de San Blas, con dos bellos sepulcros de alabastro en el centro de la capilla, y... 



Al fondo, entrada a la Capilla de San Blas.

Para mi satisfacción, quedé admirada y sorprendida (algo parecido a lo que me ocurrió en mi primera y única visita, por el momento, a la capilla mayor de San Telmo en San Sebastian (enlace), al descubrir en ella unas maravillosas  y actuales pinturas de José María Sert en una situación casi mágica). En la capilla de San Blas, viví otro momento mágico, al descubrir los restos de unos  frescos bellísimos que de inmediato me recordaron a los que había visto hace más de cuarenta años en la Capilla de los Scrovegni en Padua (Italia), pintados por Giotto. Similar colorido, similar estructuración de las pinturas y temas, dispuestas en bandas horizontales superpuestas, divididas en cuadros... similitud en los temas elegidos... Sola y en total silencio pude contemplar tanta maravilla.

Al salir de la Catedral me hice con un folleto explicativo, (no había cogido ningún tipo de  guia porque me quede después de asistir al rito mozárabe y no iba "preparada" para la visita más que con escasa lectura y mis recuerdos, como siempre) y pude comprobar sobre las pinturas de la capilla que mis apreciaciones no estaban desencaminadas.













Turismo cultural en Toledo:

Me quedé sin ver un Espacio Greco que no conozco:  El Hospital Santuario de Ntra. Sra. de la Caridad, en Illescas, en donde se conservan varios retablos y pinturas de El Greco, que trataré de conocer en otra ocasión.

Si alguien piensa visitar Toledo para ver las Exposiciones commemorativas del Cuarto Centenario de la muerte de El Greco, EL Greco 2014 (enlace a la página oficial), es mejor, si tiene poco tiempo, visitar en primer lugar la exposición del Museo de Santa Cruz, porque es donde están muchas de las pinturas cedidas por museos de todo el mundo y que volverán a sus puntos de origen, de hecho los iconos de la etapa de Creta está previsto que se los lleven estos días del mes de abril, para  ser exhibidos en las ceremonias de celebración de la Pascua.

No os cuento nada de otra de las exposiciones del Centenario Greco, como la de Toledo Contemporánea de destacados fotógrafos de fama internacional, pero como resumen diré que unas cuantas fotografías  me parecieron muy buenas y originales y otras no me gustaron nada. Si no os agrada mucho la composición fotográfica moderna creo que sería  una visita prescindible si contáis con poco tiempo para realizarla.

Toledo y sus monumentos bien merecen otra página, porque esta es ya demasiado larga. El Greco ha sido el motivo de ésta. Espero que os agrade y sea útil la información.


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