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7 de febrero de 2008

SEAT 600 ¡Aquellos "novedosos" utilitarios! (Primera parte)


¡QUE TIEMPOS! ¡QUE RECUERDOS!...







En Coruña,.
El coche en estas fotos tenía ya más de 10 años.
Y yo había cumplido los 40 y...





Coche, carné de conducir y nociones de mecánica.




Estoy días estoy repasando papeles, fotos, agendas, etc. y no he podido evitar dar con viejos y queridos recuerdos de unos tiempos que empiezan a quedar lejanos aunque no por eso se desvanecen en mi memoria.


Hoy os traigo antiguas fotos mías con mi inseparable SEAT 600 D, de color azul, que tuve durante algo más de 20 años y que al fin deje, no sin pena, porque me resultaba pequeño para ciertos viajes cuando precisaba ir acompañada y con equipaje.


Empezaré las aventuras de mi coche por el principio. El propietario inicial del SEAT fue mi hermano Andrés, marino mercante, quien lo había comprado para disfrutarlo durante unas vacaciones, pero cuando tuvo que volver a embarcar teniendo en cuenta que iba a hacer rutas por América y que quizá tardase casi un año en regresar, optó por vendérmelo a mi, prácticamente nuevo, aunque yo entonces no tenía el carné de conducir. Como por aquella época justo acababa de irme a vivir y trabajar a Vitoria Gastéiz, el coche lo llevamos para allá, en un viaje al que me acompañaron mi hermana y mi cuñado, conduciendo éste, el cual ya me fue dando clases prácticas por tierras castellanas de Palencia, una vez que dejamos la nacional VI, después de Benavente. Entonces las carreteras estaban despejadas y pude hacer unos kilómetros de incipientes prácticas de volante y marchas sin riesgo alguno ni para mí ni para el prójimo.


Una vez en Vitoria el coche quedó en un garaje mientras yo me preparaba para examinarme de conducir en una conocida academia alavesa, llamada auto- escuela Zaldivar, que creo aún existe. Las prácticas las hacia por el centro de la Ciudad, donde residía, pasando por Postas, Dato, Canciller Ayala, Manuel Iradier, Florida, y luego paralelamente por el parque de este nombre, hasta San Prudencio, una zona sin casas por aquellos años…Entonces era fácil ir por el centro de la ciudad, hoy calculo que la mayoría de esas calles serán peatonales. Tuve un estupendo profesor de conducir que me enseñó muy bien, y un consejo que siempre seguí ha sido el de mirar con frecuencia por el espejo retrovisor, calcular la distancia de los coches que vienen detrás y facilitarles la maniobra de adelantamiento para no entorpecer a los demás conductores.

El teórico lo aprobé fácilmente y el práctico lo suspendí por un alarde de “chulería” ante el guapo soltero que me examinaba, al que quería impresionar, cuando me indicaron hacer una maniobra de aparcamiento marcha atrás. Lo hacia tan bien en las prácticas que confiada en mi destreza, lo quise hacer muy rápidamente y ¡zás!, tiré los palos que fijaban los limites del estacionamiento. Luego avergonzada y perdida la confianza en mi misma, suspendí dos veces más las prácticas. Así que tuve que volver a examinarme del teórico y del práctico, pero como se me aproximaban las vacaciones y necesitaba venir a Galicia con mi coche, puse los cinco sentidos, y un tanto de humildad y calma, ante el soltero "guaperas", y aprobé. Era el año 1970.


Para rematar el aprendizaje, hice también un sencillo cursillo de mecánica y mantenimiento del coche, muy elemental, en la misma auto-escuela: cambiar ruedas, limpiar y cambiar bujías, tapa del delco, ajustar el ralentí del motor con el chiclé, mirar los niveles, cambiar las luces, cargar la batería, etc. etc. ¡si ahora lo pienso me da risa!, jajá…Hoy en día, aunque sepa teóricamente como cambiar una rueda no podría hacerlo porque ya no tengo fuerza ni para abrir un bote de mermelada. ¡Menos mal que si se teclear el móvil para pedir ayuda!, jajá…


Autoescuela Zalvidar, en Vitoria, Alava. 1970
En clase de mecánica, con otros alumnos descubriendo las "tripas" al coche.


Averías y despistes.

En el primer año tuve dos o tres pinchazos de ruedas yendo de Vitoria a Pamplona pero no tuve que aplicar los conocimientos porque en aquella época el ir una chica sola en coche por la carretera era una novedad. No bien salía del coche y hacía ademán de coger las herramientas ya frenaban a mi lado varios coches, cuyos conductores se disputaban la gloria de ser mi “héroe salvador”.

Como digo, eran otros tiempos porque pasados unos años y ya viviendo en Galicia, una noche de sábado, lluviosa y fría, que regresaba desde Santiago a Coruña, el coche se me paró, a más de la mitad de camino, en una zona boscosa y de curvas que daba miedo, (entonces no había autopista, ni móviles para avisar a alguien), sin una sola casa en las proximidades de la carretera, ¡estaba perdida! Pasaron varios coches, incluso taxis, y no paro ninguno. No sabia que hacer. A la desesperada, levante el capó trasero del 600 (donde estaba el motor) y me acordé del chiclé aunque entonces no recordaba cual de los “tornillos” era el correcto. Ajuste un poco los que creí que podían ser, sequé un poco la tapa del delco y “alrededores” y ¡acerté! Con el coche ya en marcha, no solté el pie del acelerador hasta Coruña. Eso sí, mientras estuve fuera del coche cogí una buena mojadura y por ello pague quedando los dos días siguientes en cama con anginas.


Hoy es otra cosa, si el coche se para o no arranca se llama con el móvil al seguro y te envían una grúa y un mecánico. Ahora ya no solo no tengo nociones de nada sino que me he vuelto despistada y os voy a contar la última sin que se entere nadie porque me echan del seguro. Hace poco, un domingo por la tarde estaba a unos kilómetros de Coruña, sola y haciendo unas fotos marineras en zona costera y cuando volví al coche no conseguí arrancarlo, calculé que era de la batería pues hacia ya varios días que me estaba fallando al intentar poner el coche en marcha. Como no había por allí ningún coche del que tomar la carga, llamé al seguro, vino la grúa y ¡nada! La batería no cargaba, así que subieron el coche en la grúa y como era una zona sin autobús, hacia frió y estaba anocheciendo, por no esperar ni pedir un taxi, también yo me vine a Coruña en la cabina de la grúa hasta cerca de mi casa, quedando en que al día siguiente llevarían el coche a mi taller habitual. Cuando recogí el coche, con una nueva batería instalada, el encargado del taller me hizo saber que al de la grúa no le había sido efectiva la operación de carga de batería, porque yo tenía desconectado el encendido…. ¿…? ¡Que vergüenza!... Tengo un interruptor escondido para impedir el encendido del coche y que a veces, muy raramente, utilizo cuando aparco en un sitio que no me ofrece mucha seguridad. ¡Ese día me había olvidado que yo misma había quitado el contacto! ¡¡¡Que apuro!!!, ¡¡¡Que no se entere nadie!!!



En el aeropuerto de Alvedro en Coruña, esperando a un amigo



La Coruña. Paseo de La Marina. Una mañana de domingo

Podéis observar que al lado hay aparcado un Mini y enfrente hay otros dos 600. Eran los coches utilitarios de la época.

Continuará...

(Segunda parte: Primeros kilómetros y primeros viajes)

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Enlace a la segunda parte

http://www.jubiladajubilosa.com/2008/02/seat-600-que-tiempos-que-recuerdos.html


Por favor, si tomáis alguna foto de este post, os agradezco que pongáis un enlace o cita como referencia, ¡gracias!


22 de enero de 2008

DEL AMOR Y LA TERNURA ...



CUANDO FLORECEN LAS MIMOSAS...


Cuando florecen las mimosas...



El día 15 de este mes falleció mi madre, después de haber celebrado con ella, el día primero, la entrada del Nuevo Año 2008, en el que me obsequió con sus sonrisas. Fue la última vez que la vi bien, relativamente, dentro de las limitaciones y progreso de su devastadora enfermedad, un avanzado Alzheimer.

Como si se tratase de un gesto más de su bondad, los últimos días de su vida fueron para mí un regalo, una propina para las Navidades y para mi cumpleaños, el día de Reyes. La gravedad empezó el día 8, que la trasladaron a la enfermería de la residencia en la que se encontraba, y a la semana de estar allí, se fue silenciosamente, suavemente, sin dolor, cogida de mi mano y recibiendo mis besos y todas las palabras que me inspiraron el amor y la ternura que sentía por ella.

Este triste acontecimiento coincidió con unos días de temporal en los que la lluvia resbalaba en los cristales como las lágrimas lo hicieron por mis mejillas, pero hubo también algunos claros, y en el jardín de la residencia, habían florecido las mimosas. Quizás la Virgen de la Candelaria, que se celebra el 2 de febrero, fecha en la que habitualmente las mimosas están en su esplendor, quiso adelantar la floración para suavizar con su brillante colorido la negrura de la tempestad. Hasta una preciosísima abubilla, que jamás había visto antes en toda mi vida, se paseo tranquilamente por el jardín, delante de su habitación.

Igualmente en el drama del dolor real siempre hay algo que suaviza la escena, algo en lo que apoyarse: el amor y la ternura.


Un trabajo con valor añadido.

Hay cosas que deben decirse y escribirse, porque deben saberse.


En la Residencia de Asistidos de la Tercera Edad de Oleiros, de titularidad pública, en la que estaba ingresada mi madre, pude comprobar, durante el tiempo que permaneció en ella, sobre todo en el tiempo en que la acompañé en la enfermería, la profesionalidad, la dedicación y la entrega, que todo el personal del centro pone en su labor  y que no es otra que la de asistir y cuidar a las personas mayores dependientes y enfermas. Todos, los médicos, los terapeutas de rehabilitación, el personal de enfermería, los gerocultores, los trabajadores sociales, los recepcionistas, el personal de servicios y de mantenimiento… ¡todos! No solo realizan bien su trabajo de cara a las personas mayores, a los residentes y enfermos, sino que también procuran que sus familiares, cuando acudimos a visitarlos, nos encontremos cómodos, apoyados siempre, pero sobre todo reconforta dos en los momentos críticos de incertidumbre y de dolor... Todo han sido gestos y palabras amables, incluido el calor de abrazos en los momentos más difíciles...Y esto ya no es solo el trabajo bien hecho de unos profesionales, sino que se trata de un trabajo con valor añadido, un incalculable valor, el valor impagable de lo cualitativamente humano, del toque de amor y de ternura de quien sabe hacer de su profesión y su trabajo un auténtico servicio a los demás.

Lo mismo que el color de las mimosas llena de luz el gris plomizo de una tarde de invierno, el calor humano de los que trabajan combatiendo la enfermedad y acompañando en la muerte, son un bálsamo para el dolor del que abandona esta vida y un inestimable apoyo de solidaridad para el que sufre la pérdida de un ser querido.

Mil veces gracias por el amor y la ternura que mi madre y yo hemos recibido en esa Residencia. Mis flores son para ellos, para todo el personal que allí trabaja.





14 de enero de 2008

DESEOS DE AMOR


Esta página se la dedico a mi amiga Mari Carmen, “Picolina”.



Mari Carmen y yo en la actualidad















En nuestra época de estudiantes



“Picolina”:

Mari Carmen era mi compañera de estudios en Santiago de Compostela y también compañera de habitación en la residencia en que nos alojábamos. Desde entonces han pasado más de cuarenta años pero hemos conservado siempre la relación y amistad aunque no nos vemos con la frecuencia que nos gustaría. Ella vive en Vigo, está felizmente casada con José Luís, un apasionado del mar, y son padres de dos estupendas hijas: Mar y Estela.

El nombre de “Picolina”, “Picoli”, se lo pusimos las compañeras de estudios y residencia, con cariñosa ironía, porque precisamente no tenia nada de picolina, pequeña, porque era justo lo contrario, altísima para nuestra generación.

Os he presentado a esta amiga porque ella es la causante de este post. ¿Por que? Porque "Picoli" siempre conservó (yo lo extravié) un escrito titulado "¡VEN!" que, en el inciso de una tarde lluviosa que estábamos estudiando, yo improvisé, en un momento de inspiración o acaso anhelo, melancolía, inquietudes de futuro, ansias de amor… ¡No sé!


Hace poco, y en una visita que "Picoli" me hizo en Coruña, me trajo el escrito que ella ha conservado y leído muchas veces porque dice que siempre le gustó mucho, y este es el motivo de que hoy lo incluya en el post.

“¡VEN!” pertenece a mi época de juventud y me permite recordar ahora  sentimientos de entonces. Lo que no recuerdo del mismo modo es en quien estaría yo pensando cuando lo escribí. Posiblemente en nadie concreto, quizá tan solo fuesen deseos de amor, sin más.

Esto es lo que 
escribí una tarde de invierno en Santiago, cumplidos ya los veinte años, quizás soñando  con el amor.




Atardecer en Playa América, Nigrán.

(Foto hecha en casa de Mari Carmen, en esa época)


Resulta curioso encontrarse con el pasado romántico de la juventud, en nuestros viejos escritos. Y también con esos miedos...

¿Conserváis también vosotros "papeles", cartas, notas, diarios, de entonces? ¿Os reconocéis en lo que escribíais?


5 de enero de 2008

NEW ORLEÁNS JAZZ BAND. Woody Allen.






WOODY ALLEN
Y LA NEW ORLEÁNS JAZZ BAND

El poder mediático de Woody Allen

Woody clarinetista




Sabéis que me gusta el jazz porque ya puse varios posts sobre este tipo de música. Bien, pues uno de los conciertos extraordinarios que nos brindó la Fundación Pedro Barrié de la Maza, ha sido el denominado “Concierto de Reyes: Woody Allen and his New Orleáns Jazz Band”, que se celebró el pasado día 3 del recién inaugurado Año 2008, en el Palacio de la Opera de Coruña.


Los prolegómenos del concierto. Conseguir una invitación


Estos conciertos que organiza la citada Fundación son gratuitos pero tienen el inconveniente de que el día que se dan las entradas (generalmente la víspera, a las 8 de la tarde), la gente hace colas con muchas horas de antelación cuando el concierto promete calidad o atractivo. Yo podría estar tres horas o cuatro a lo sumo en la cola pero no más. Los dos conciertos anteriores, uno de Caetano Veloso y otro de Ornette Coleman (en los que tenia yo mucho interés) me quede sin ir por no llegar a la cola con la antelación adecuada (¡una exageración!). Para este concierto ya había desistido de hacerme con la entrada porque sabía que el solo nombre de Woody Allen, aunque no guste el jazz, iba a atraer mucho público por el poder mediático que despierta el original neoyorkino, y no como músico precisamente sino fundamentalmente como cineasta. Hay muchas personas que quieren ver a Woody Allen, no escuchar jazz. Esto lo reconoce y ha declarado así el propio Allen.


Mi interés en esta ocasión era escuchar la New Orleáns Jazz Band y disfrutar del estilo y los ritmos del jazz/dixieland, hot jazz, clásico jazz de New Orleáns… y, por supuesto, escuchar también, como novedad y curiosidad, a Woody Allen, al que admiro a través del celuloide. Su faceta como escritor no la conozco (no he leído aún ningún libro suyo) pero a juzgar por los diálogos y argumentos de sus películas supongo que será interesante.


Había desistido de ir al concierto por no poder estar horas y horas en la cola, que se formó la víspera, desde las 8 de la mañana (12 horas antes de que se distribuyeran las localidades) y de la que os pongo unas fotos ilustrativas y anecdóticas, cuando una amiga con la que contacté me ofreció una invitación. Para mi ha sido un auténtico regalo de Reyes.


Delante de la Fundación, se inicia la cola desde primeras horas de la mañana


Un grupo de jóvenes organizados comodamente que se lo toman con humor













Son las 15,30 de la tarde. Jóvenes sentados delante de las entidades bancarias de la zona.  Llevar sillas, un termo con café, el ordenador, sirve para pasar el tiempo.


El concierto.



El Palacio de la Opera, con un aforo de más de 1,700 localidades, estaba a rebosar. Mi entrada era estupenda, en la segunda fila de butaca y bastante centrada. Al llegar me sorprendió una nube de fotógrafos de prensa, pero por supuesto no era por mi, jajá, sino por las “fuerzas vivas” coruñesas, políticas y económicas, que se estaban acomodando en una zona próxima.

La entrada de los músicos y de Woody Allen en el escenario fue acogida con grandes aplausos. Woody se acercó al micrófono y nos invito a relajarnos y disponernos a disfrutar de un rato de entretenimiento, y sin más, Woody y la banda empezaron a impartir el son alegre y rítmico del jazz/dixieland que caracteriza el llamado estilo de New Orleáns, o jazz clásico, propio de los años veinte. (El dixieland es fruto de la influencia de los blancos y criollos, agilizando los tiempos y desarrollando más las improvisaciones, a la vez que las estructuras tienen una menor influencia africana)


Woody Allen y la New Orleáns Jazz Band en pleno concierto

Este estilo de jazz, al que se ajustó perfectamente el concierto, se encuadra en el llamado también jazz hot (caliente) o jazz anterior a los años treinta, siendo una versión elemental del mismo y que consiste en tomar un tema principal y sobre él hacer largas variaciones melódicas, con tiempos no demasiado rápidos sino más bien medios o lentos.

El repertorio hizo referencia, al igual que en el jazz estilo New Orleáns, a marchas, espirituales, variaciones de blues y otros cantos de origen populares de la población negra… Las tres líneas melódicas básicas, y de acuerdo con este estilo de jazz, fueron interpretadas por Simón Wettenhall, trompeta, Jerry Zigmont, trombón y Woody Allen, clarinete. El acompañamiento rítmico lo formaban Eddy Davis, (director musical de la banda) con el banjo, Conal Fowkes, al piano, Gregory Cohen, en el contrabajo y John Gill en la batería. Jerry Zigmont hizo también de voz ocasional, en alguna de las piezas aunque no fue el único. Por ejemplo, Conal Fowkes, cantó, con alegría y sentido del humor, el “Para Vigo me voy”, conocida obra de Lecuona, al final del repertorio, y que el público coreo con entusiasmo.





Woody presenta a los componentes de la banda       








Simon Wettenhall (trompeta)






Jerry Zigmont (trombón)
(y voz ocasional)








Eddy Davis (b
anjo)
Director musical del grupo








Gregory Cohen (contrabajo)











Conal Fowkes (piano)
(cantó con gracia "para Vigo me voy")









John Gill (batería) (también voz ocasional)










El banyista Eddy Davis, estuvo siempre atento a las notas de Woody Allen




En su conjunto, el concierto más que destacar por el virtuosismo instrumental de los interpretes, destacó por un buen hacer muy aceptable, por la armonía y compenetración del grupo, así como por el tono distendido y de camaradería de los componentes de la banda, que parecían estar tocando como un grupo de amigos que lo pasan bien interpretando y en la misma línea que supongo es la habitual cada lunes cuando tocan en el Club Carlyle de la ciudad de New York. El repertorio elegido, del que Woody Allen se encargaba de ir indicando al trompeta que iniciase la melodía correspondiente a cada obra, y el propio jazz clásico, interpretado al más puro estilo de New Orleáns, incluido el agradable sonido del banjo y el uso de sordina en la trompeta y trombón, contribuyeron a que el público disfrutase de dos horas de alegre ritmo.

Woody firmando autógrafos después de finalizar el concierto


Al final, y después de que la banda recibiese calurosas ovaciones de despedida, Woody Allen amablemente respondió al reclamo de unos cuantos fans (de su faceta cinematográfica, supongo) para que les firmase un autógrafo. Cuando presintió que aquello podía “desmadrarse” hizo rápidamente mutis por el foro.

En definitiva ha sido un concierto de jazz, agradable y alegre, con el aliciente de “ver” y "escuchar" a Woody Allen en su papel de clarinetista y miembro de una banda musical. Otra faceta más de este genial actor, director de cine y escritor. Woody sabe disfrutar de sus aficiones y hacer disfrutar a los demás ¡Fue un placer!


Anexo: 7-11-2010

Y por si  interesa,s añado n un video grabado en el Club Carlyle de Nueva York en el que W. Allen suele tocar con la Jazz Band.






1 de enero de 2008

¡ FELIZ 2008 !




Un saludo desde Coruña, "la ciudad en la que nadie es forastero"



Estrenamos un Nuevo Año.


Estoy muy contenta. El ser que más quiero, mi madre, me sigue regalando su presencia. Creí que, debido al agravamiento de su enfermedad, ella no llegaría al 2008, pero los buenos deseos de felicitación que me habéis prodigado todos para este Año, se han cumplido, y gracias a ello hoy he podido seguir prodigándole mis besos, mirarme en sus ojos y decirle que la quiero. Considero un regalo del Año Nuevo su presencia.


Para todos vosotros, para vuestras familias, mis mejores deseos para el 2008.

Recibid todo mi cariño y amistad.



¡¡¡ FELIZ Y BIENVENIDO 2008 !!!

22 de diciembre de 2007

Gloria en el Cielo y Paz en la Tierra








"El Nacimiento"

Federico Barocci (1526-1612)
Museo del Prado


¡Feliz Navidad!, en la voz de José Feliciano





En medio del ajetreo del ir y venir, de esta vorágine consumista, del despilfarro, de una alegría ficticia en ocasiones o de una tristeza, motivada o no, que se traduce en pesimismo y que coarta la alegría de los demás…, simplemente quiero hacer unas reflexiones en voz alta con motivo de la Navidad.

La Navidad es una fiesta que conmemora un hecho grandioso y sublime para los cristianos pero que se produjo en circunstancias de máxima sencillez y humildad. En el silencio de una noche hermosa, un niño nace en un pesebre. Un niño divino que fundamentalmente traía un mensaje de paz y de amor para todos los hombres.

Yo invitaría a todos, creyentes y no creyentes, a todos los que respetan los derechos humanos, los valores de justicia, de igualdad y de solidaridad, a que se sumen a esta Fiesta de la Paz y del Amor Universal. La fiesta de los hombres de buena voluntad.

Sugiero que guardemos nuestras tristezas, nuestra soledad por la ausencia de los seres queridos, nuestro dolor intimo por los problemas y la enfermedades que puedan acecharnos a nosotros o a nuestros familiares, y convertir estas fechas en unas verdaderas fiestas de amor y de alegría. Saber alegrarnos también con la alegría de los demás, aunque tengamos el corazón roto. Transmitir paz, amor y compartir nuestros dones, muchos o pocos, pero que sean lo mejor de nosotros mismos.

Esto es para mí la esencia de la Navidad, y esto hay que preservarlo de todo lo que sea palabrería superflua, consumismo y frivolidad.

Recibid todo mi cariño y mi ternura, junto con mis mejores deseos para que tengáis una FELIZ NAVIDAD, sobre todo llena de serenidad y de paz interior.
Y QUE UN PRÓSPERO NUEVO AÑO, 2008, TRAIGA SUERTE Y FELICIDAD PARA VOSOTROS Y PARA VUESTRAS FAMILIAS.

* * *

Y si queréis, podéis quedar un rato en mi "casa", escuchando un par de villancicos universales, interpretados por los Coros y Orquesta Filarmónica de Londres:
"Gloria in Excelsis Deo"
y "O Tannenbaum"





"Gloria in excelsis Deo"









"O Tannenbaum"







¡Suerte con la Lotería! Pero sobre todo: ¡salud!.





16 de diciembre de 2007

COMPOTA DE NAVIDAD







NAVIDAD, DULCE NAVIDAD...







Hecha en casa y preparada para obsequiar.



Estos días ando muy atareada con temas familiares y no pude hacer los posts que tenía pensado porque eran un poco laboriosos así que hoy que hice compota de Navidad, se me ocurrió, con unas fotos y un par de diapositivas para la receta, compartirla con vosotros en esta pequeña página.


Como este no es un blog culinario va muy "a la ligera": las fotos han salido mal de luz, la cocina es de gas y antigua y no da para lucirse en ella. Tampoco hice detallados los sucesivos pasos... En fin, esto es una "chapucilla" pero que os aporto con mucho cariño.


Desde que mi amiga, Herminía Parguiña, mujer de gran amabilidad y delicadeza, hace unos años, me obsequio a mi con esta compota presentada en un precioso frasco de cristal; le pedí la receta y ahora soy yo la que cada año hago lo mismo, la semana anterior a la de Nochebuena, para felicitar a mis vecinas y amigas. El frasco con compota de la foto que encabeza la página lo preparé hace un momento para dárselo a mi amiga Marisa. La tapa la cubrí con una blonda redonda de papel dorado y la até con una cinta dorada, arriba puse una moña y en el frasco una etiqueta que dice "Feliz Navidad". Si os tuviera cerca os prepararia uno para cada uno/a, pero hay que conformarse con el frasco virtual. ¡Lo siento!


Herminia (a la izquierda) con mi madre, una Navidad.

Esta receta, que me facilitó Herminia, se ha convertido en algo parecido a un "meme" (cadena) y la cosa va cundiendo y en vías de convertirse en un agradable intercambio de compotas navideñas.


Creo que casi todos disponéis de una receta de compota navideña, pero por si alguien no tiene, la incluyo aquí.

 Como la receta esta escaneada si hacéis clic sobre ella aumentará de tamaño y la veréis mejor.







Los frutos secos una vez hidratados y antes de mezclar con la fruta fresca para cocer todo junto.










Presentación de  ración, una vez hecha.


Esta receta resulta también adecuada para hacerla después de la Navidad aprovechando los frutos secos que nos puedan quedar, ya que las manzanas y peras se compran en cualquier momento.



Ahora solo queda animaros a que pongáis "manos a la obra". ¡Disfrutadla!



*   *   *




6 de diciembre de 2007

DAVID MURRAY. JAZZ.

ME GUSTA EL JAZZ


Este post se lo dedico a mi primo Pedro, marino mercante, que hace muchísimos años me trajo de Japón mi primer radio-cassette y me grababa cintas (la novedad de entonces) de larga duración, con música de jazz, que a él también le gustaba.. Aún conservo ese antiguo radio-cassette y las cintas. Gracias Pedro y siento no tener a mano una foto en la que se pueda ver de frente para hacer honor a tu amable y pródiga sonrisa.
David Murray:


Saxofonista tenor





¡Me gusta el Jazz!  Así titulaba mi cuarto y quinto post, el 27 de abril y del 1 de mayo de este año, al poco de estrenarme en la blogosfera. Si, me gusta el jazz.
Me gusta prácticamente todo tipo de música, sobre todo la clásica. Tengo abonos de la Orquesta Sinfónica de Galicía, que se ubica en Coruña, del Festival Mozart con conciertos y opera en primavera-verano, del Festival de Amigos de la Opera en septiembre, etc. Pero también procuro no perderme la oportunidad de escuchar el buen jazz que todos los años, en primavera, está patrocinando la Fundación Barrie de la Maza, y ahora también el que proviene de nuevas ofertas de la Fundación Caixa Galicía, bajo el título de jazz en otoño. Luego está también la música étnica, la música de raíces, la música ligera…

Nunca tuvo Coruña una oferta tan variada, y ya que vivimos en una "esquina" del mundo (de Europa, de España, de la propia Galicía...), en un auténtico "finesterre", al menos tenemos espectáculos, tendiendo incluso que elegir entre dos buenos. Eso me paso el día 30 de noviembre que tuve que optar entre un concierto de la Sinfón
ica, con obras de Schubert y de Brahms, bajo la batuta de Jesús López Cobos, o escuchar al saxofonista David Murray. Puesto que la Sinfónica acababa de tener ocasión de escucharla el anterior día 23, dirigida también por López Cobos y con la intervención del joven y excelente violinista serbio Nemanja Radulovic, esta vez opté por el jazz.

La música clásica la siento en el alma, me eleva, me transporta; el jazz lo siento en el cuerpo, en la planta de los pies, en los talones, en las caderas, en los hombros, en la cabeza, en el corazón…El jazz me hace vibrar, mover al son de la música…

A David Murray nunca lo había escuchado antes y me sorprendió muy gratamente. He sido feliz en su concierto.

David Keith Murray (nombre completo), californiano de 52 años, nació en Okland (1955) aunque se crió en Berkeley. Su madre era organista y quizá fuese ella la que familiarizó a David con la música.

David Murray es un destacado saxo tenor y como segundo instrumento toca el clarinete bajo. Su fama creció al instalarse en Nueva York, en 1975, año al que siguió luego, en 1976, una gira por Europa. A su regreso a la ciudad de los rascacielos,  Murray creó sus propios grupos, siendo el World Saxophone Quarter un grupo de excelente calidad y recuerdo entre sus seguidores. Creó luego otros grupos: octeto, quinteto, trio… y, al mismo tiempo, alternaba su participación con otros conjuntos. Junto a su calidad de intérprete e instrumentista destaca su capacidad como arreglista.

Con más de 130 álbumes en su haber musical, los premios no le son ajenos a este saxofonista tenor que enlaza con facilidad modernidad y tradición, que auna el viejo estilo del jazz de Orleans con un moderno y aventurado jazz neoyorkino. Uno de los prim eros premios que recibió fue el Bird Award, en 1986, al que siguieron un Grammy en 1989 y el Guggenheim Fell. La década de los 90 fue también prodiga en premios para este virtuoso del saxo que pone en sus interpretaciones, pasión, lirismo, fuerza, belleza, improvisación, consiguiendo la atención e interés del público que le escucha.


Todo este año 2007 ha estado de gira por Europa, dando varios conciertos en países como Alemania, Francia, Holanda, España… Su último disco es “Secred Ground”, en el que baso gran parte del concierto que le escuché y del que os puse al inicio de la página "Believe in Love", una obra con reminiscencias del jazz de Nueva Orleans y que tomo del CD que compré al finalizar el concierto y que tuve la suerte de que me firmara la portada el propio David Murray, quien demostró ser un hombre asequible, afable y simpático. Además de la firma, y como propina, nunca mejor dicho, me propinó un par de besos. ¡Lástima de foto! Como fui sola al concierto no me atreví a pedir a otra persona que me hiciera una con él. Unas veces soy una lanzada y otra tengo unos miramientos y timidez que no son usuales en mi. ¡Me lo he perdido!





Mi CD, firmado por David Murray



A la salida del concierto, otra "fan" sonríe, al lado de David, contemplando sus CDS.




Volviendo al concierto, tengo que decir que los músicos que acompañaban a David Murray también me gustaron muchísimo.


Concierto en el Teatro Colón de Coruña. 30 de noviembre pasado.


Jaribu Shahid. Contrabajo.

Nacido en Detroit, Michigan y establecido posteriormente en Filadelfia en 1978. En 1979 trabaja con Roscoe Mitchell Sound Ensemble. Es un artista destacado que actúa con diversos grupos, fundamentalmente con los de David Murray y de Freedom Arts Quarter.

Las pulsaciones de este contrabajista suenan claras y limpias, a la vez que intensas...


Lafayettè Gilchrist.

Procede de Baltimore y empezó a tocar el piano a los 17 años, alternando su formación musical con su participación en el boxeo como aficionado.

Este pianista de jazz destaca de una forma sutil porque no irrumpe inadecuadamente, sino todo lo contrario, acompaña con discreción y sutileza, con buen gusto, pero a la vez sabe ofrecer material para la replica cuando los demás están dispuestos a ello. Se integra perfectamente en el grupo sin dejar por ello de destacar con personalidad propia.


Hamid Drake. Batería.

Nació en Monroe, Louisiana, en 1955, y vive en Chicago. Su fama empezó desde su colaboración con el saxofonista Fred Anderson, luego su prestigio ha ido en aumento colaborando en Nueva York con el bajista William Parker y posteriormente con otros, entre los que destaca también David Murray.Hoy es uno de los más importantes de su género en el mundo del jazz.



Este percusionista me deslumbró, sorpresiva y satisfactoriamente, por su fuerza e impresionante estilo. Los inolvidables solos que nos ofreció arrancaron prolongados aplausos del auditorio, entre ellos los mios.





¡Fue un estupendo concierto! 



_________________________

Vídeos.
Hice esta selección  para vosotros. Ya me diréis si os han gustado.

Este me gusta a mi.



A modo de tráiler, variado, a su paso por diferentes países.





Con ritmo lento, aire latino.... (1989)




Un fragmento de "Prophet of Doom" con la maravillosa cantante
Cassandra Wilson.




Si os gusta podéis buscar más en YouTube pues tiene mucha obra.


Ah!, se me olvidaba, incluyo también un solo de Hamid Drake




Esta composición es también del CD "Sacred Ground", de David Murray and  Black Saint Quartet.