Coruña

Coruña

Ría de Coruña

Ría de Coruña

Seguidores de este blog

25 de mayo de 2007

DEL AMOR Y LA TERNURA... (Continuación)


HOMENAJE A LOS PADRES





Paseando con mi padre y con mi primo José

¡Feliz infancia!


En mi anterior post, de principios de este mes, "del amor y la ternura", dedicado a las madres, decía que, en su momento hablaría también de los padres y ahora pienso, ¿ por qué esperar a un día conmemorativo, como en el caso de las madres ?, ¡me parece mucho esperar a marzo del próximo año!, así que ahí va mi homenaje a los padres.

Acostumbro mucho a hacer introspección para tener referencias y luego, generalmente, encuentro, en la experiencia de los demás, muchos puntos de coincidencia que me sirven para generalizar ciertas conductas y sentimientos.

No obstante, no cabe duda que, con los tiempos, los roles de los padres y de las madres han cambiado mucho y los recuerdos afectivos, ligados a esos roles, tienen ya connotaciones específicas, para cada una de las distintas generaciones, pero, de lo que no hay duda, es de que los padres no ocupan menor lugar y significado en nuestras vidas que el que ocupan las madres, antes y ahora.

Tomo como referencia mis propias experiencias.

De los recuerdos que tengo de mi padre (fallecido hace varios años), lo que más ternura despierta en mi, es rememorar los paseos que daba con él los domingos por la mañana y los trayectos que hacíamos diariamente juntos, andando, cuando el iba a trabajar y de paso me dejaba en el colegio; me proporcionaba un enorme placer sentir mi mano pequeña sostenida por su mano grande, segura, cálida, protectora...Ir con él me llenaba de satisfacción, me sentía importante a su lado.


He sido una niña muy curiosa y preguntona, y para mí, mi padre era "un sabio", la "enciclopedia", la fuente del conocimiento (entonces no teníamos los medios de información de que hoy disponen los niños). Todas mis preguntas tenían respuesta y una paciente explicación, sobre plantas, aves, el sistema solar, el cosmos... ( recuerdo el típico ejemplo de coger una naranja en una mano, haciéndola girar, y con la otra una vela, para explicarme la sucesión de los días y las noches en las diferentes partes de la tierra). Y, cuando íbamos al puerto, me explicaba las mareas, porque los barcos flotaban....¡Me parecía que el mundo no tenía secretos para mi padre!. También me enseñó que era importante que consultara y manejara el diccionario (teníamos un ESPASA ) y sus tomos llegaron a convertirse para mí, además de los cuentos que me regalaban, en libros de entretenimiento, en ellos, además de aprender vocabulario, me aficioné a la pintura; me fascinaban aquellas láminas que reproducían famosos cuadros del Museo del Prado: de Velázquez, Goya, Zurbarán, El Greco, Tiziano, El Bosco... Recuerdo, que había una excepción, me horrorizaba mirar la lámina del cuadro de Goya "Saturno devorando a sus hijos", y menos mal que estaba reproducido en blanco y negro y a pequeño tamaño.


Cuando tenía que estudiar esperaba con ansia el regreso de mi padre a casa, después de su jornada de trabajo, para que me enseñará las matemáticas, la geometría, y me ayudara con los problemas. Me gustaba estar sentada a su lado y escuchar sus explicaciones. También recuerdo que a veces se le agotaba la paciencia conmigo cuando no conseguía que resolviera los problemas y es que yo debía ser muy torpe con los números.....Aún hoy es el día que no me gustan las matemáticas, siempre las aprobé a trancas y barrancas y "asociándome" con los listos de la clase.


Otra cosa que admiraba de mi padre era su capacidad para recomponerlo todo y restituir a la casa su esplendor cuando lo perdía, ¡era un auténtico manitas!, hacia de fontanero, de electricista, de pintor, restauraba muebles, e incluso "construía" cosas y aparatos; nos hizo un radiador que consistía en una serie de resistencias entre una especie de aspas de metal que daba un calor estupendo; hizo una nevera ( cuando aun casi no existían) que venia siendo como un pequeño armario con material aislante en el interior y bandejas de chapa de metal, que tenía su desagüe y una bandeja de metal, en la parte inferior, para recoger el agua del hielo derretido (entonces se compraban barras o trozos de hielo para meter en la nevera). Pero de todos sus "inventos" el que más me gustó, cuando ya era adolescente, fue el de una radio muy rudimentaria llamada galena que había que escuchar con unos auriculares en forma de diadema; por las noches, cuando mis padres salían, me encantaba conectarme porque oía hablar a los marineros de los barcos y también alguna emisora. Para mi aquello era un adelanto tecnológico. (Podeis encontrar en Wikipedia, en que consiste la radio - galena, y además se explica como se hace una. Os recomiendo esta curiosidad a los que seáis aficionados a los aparatos antiguos ).


En lo de ser "manitas" (muchas cosas que se hacían entonces era debido a que la escasez económica de la posguerra llevaba a las personas a ingeniárselas como podían y a poner mucha "mano de obra" propia para economizar, o bien porque se estaba más en casa, se disponía de mas tiempo y era casi un entretenimiento) hay algo que, desde que fui mayor, me enternece siempre que lo recuerdo, pero que de niña no supe entender cuanto de amor y dedicación puso mi padre en lo que ahora os cuento. Yo soñaba con tener una bicicleta (tendría seis años), siempre estaba pidiéndola y nada. Por fin me la trajeron los Reyes, de entrada grite con emoción ¡¡una bicicleta!! Por fin la tenía. Pero cuando me acerque y me puse a  examinarla, empecé a llorar porque no tenia "brillos" (niquelados) y el color era feo y opaco (verde mate), no tenia escudos impresos, ni adornos... Mi padre se entristeció con mi llanto. Luego me fue pasando y la disfrute. Años después supe que mi padre compró una bicicleta de segunda mano y que debía estar algo oxidada (con razón no tenia el brillo) y la restauro y pinto, seguramente con la pintura que encontró más disponible. Ahora me llena de amor y de ternura el pensar con que ilusión la adquirió y el tiempo y el cariño que dedico a restaurarla para que yo tuviese una bicicleta. Todavía me enternece este recuerdo porque nada hay mejor que aquello que tus padres hacen por ti con cariño. Igual que los vestiditos que me hacía mi madre, como el de la foto que era de organdí blanco con pequeñitas motitas rojas, ¡aun lo recuerdo!


Por otra parte a mi padre lo consideraba un "héroe" ya que durante la guerra civil (entonces era novio de mi madre) fue naufrago de dos barcos de guerra y se salvo gracias a su resistencia física. Del primero (que fue bombardeado y hundido en el Mediterraneo) se salvo a base de estar nadando durante muchas horas, hasta que lo recogió un barco inglés, cuando ya estaba a punto de desfallecer. Del segundo, otro barco hundido en el Cantábrico, no solo logró salvarse él sino que libro de la muerte a un fogonero al que una escotilla cerrada impedía salir a cubierta. Era un gran nadador. A pesar de la admiración que sentía por él, no podía evitar el sufrir también cuando de niños nos llevaba a una playa muy bonita pero totalmente salvaje, con unas olas impresionantes, y él se alejaba nadando mar adentro, hasta que casi lo perdíamos de vista; yo no me apartaba de la orilla, junto a mi madre, y lloraba hasta que volvía porque, aunque sabía que tenía mucha resistencia nadando, temía que le pasara algo. Después me cogía en brazos y me zambullía con él en las olas para quitarme el miedo. El caso es que, en ciertas playas, las olas me siguen impresionando y soy una nadadora mediocre, mediocre.


Jamás le oí contar "batallitas" de la guerra (lo que sé de sus naufragios, me lo contaron mi madre y mis abuelos). Era callado y muy reservado en temas de política, quizá porque la guerra le hizo vivir situaciones muy desagradables y delicadas a su familia. Creo que la guerra dejo una huella muy profunda en mi padre pues nunca le oí mencionar nada de esta época de su vida. Yo tampoco quiero hablar de este tema, pues no viene al caso, mas que para indicar que los sucesos de nuestra vida, en ocasiones, dejan huellas perdurables. A mi me la dejo mi padre de una manera muy positiva. Era discreto, no le gustaba discutir, en las reuniones familiares o de amigos, escuchaba y esperaba a que se calmaran los ánimos y, finalmente, daba su opinión objetiva y serenamente, si se la pedían, pero jamás se entrometía en los debates acalorados.

Sus ideas liberales me enseñaron mucho. A respetar las ideas de los demás, a pensar que no estamos en posesión de la verdad, a que todo es relativo a las circunstancias y experiencias de cada uno, a que no hay que imponerse a nadie, a que nadie es más que otro por tener más sino por ser una buena persona, por saber utilizar nuestros talentos y, sobre todo, por saber compartir y ayudar.


El rol de mi padre, en la época de mi infancia y juventud, representaba la protección y la seguridad, la transmisión del conocimiento y de actitudes positivas en la vida, la autoridad y el soporte económico, la garantía de bienestar en el hogar y de la felicidad de mi madre. La propia felicidad de mis padres, como pareja, era, en mi mundo de niña y de adolescente, lo que mas anhelaba y lo que me hizo sentir más segura y feliz.

En cuanto a la elección de carrera, el estudiar fuera de casa (entonces no era corriente que las chicas salieran a otra ciudad para estudiar, quizás por razones económicas y ser las familias muy numerosas; en todo caso eran los chicos los que iban a la universidad) y a la decisión de irme a trabajar lejos de Galicia, a los 24 años (no encontraba en mi ciudad trabajo de mi profesión), al pedirle opinión a mi padre, no me dio más consejo que el de que sopesara primeo los pros y los contras y que luego adoptara, con responsabilidad, mis propias decisiones, puesto que era mayor de edad y era yo la que debía forjar mi futuro, sin ninguna presión por su parte. Esto me ayudo mucho a madurar y a ser responsable.


No voy a contar nada más de él. Envejeció y murió como vivió, con sencillez, con discreción... Sin quejarse nunca por nada. Era un hombre bueno. Le he querido mucho y me hace feliz recordarlo

Los padres, como las madres, cada uno en su medida, dejan una huella muy grande en nuestras vidas, por el amor y la ternura que nos profesan.

Actualmente, y como decía al inicio de esta página, los roles del padre y de la madre han evolucionado mucho y no son ya tan diferenciados como lo fueron en mi niñez.


Hoy el padre y la madre, cuidan a los hijos por igual, los dos aportan ingresos, los dos trabajan fuera de casa, los dos están capacitados para apoyar los deberes escolares de los hijos; para ir al colegio, a los niños los lleva un autobús; las salidas de domingos o festivos la hacen todos juntos; el "manitas" ya no es el padre pero tampoco la madre, no tienen tiempo, sino que son empresas de servicios las que hacen las reparaciones domésticas; las madres ya no hacen vestiditos a sus hijas; las ideas, las actitudes y los valores, los transmiten ambos padres por igual... El papel importante que han tenido los padres y los maestros en la socializacion del niño hasta ahora, hoy se esta transfiriendo, de forma vertiginosa, a los medios de comunicación, y no precisamente de una manera positiva, debido a la falta de contenido e influencia perniciosa, en bastantes casos, de los "modelos" que ofrece la sociedad, consumista y falta de valores, salvo honrosas excepciones.
Por otra parte, y por diversas razones (separaciones, divorcios, madres solteras, etc.) hoy son muchas las llamadas familias monoparentales, en las que una sola persona, hombre o mujer, tiene que duplicar los roles hasta ahora repartidos entre la pareja. Y lo hacen bien, casi heroicamente ya que prescinden, en la mayoría de los casos, del necesario amor de pareja que actúa como beneficioso soporte en la difícil tarea de educar y de criar a los hijos.

¿Qué opináis de todo ésto? ¿Creéis que las parejas actuales comparten al cincuenta por cien la crianza y educación de los hijos y la atención al entorno doméstico?


Un recuerdo cariñoso para los padres que ya no están, y un abrazo y un besazo para los padres que estáis "ejerciendo" de tales. Con todo mi amor, con toda mi ternura...



35 comentarios:

Maclovia dijo...

Querida Chela, disfruté muchísimo tu post, me recordo mucho a mi papá, que aquí lo tengo cerca siempre apoyandome.
Definitivamente las familias han cambiado, como los tiempos, yo soy una de ellas, soy madre divorciada, y su papá no está para nada presente, sé que un día no muy lejano preguntará por él; yo espero tener la madurez y paciencia para contestar a todas sus preguntas. Mientras tanto en esta familia diferente crece feliz y tranquila, igual o mejor que muchos otros niños, no le falta amor, cuidados, ni imagen paterna. Espero que los recuerdos de su abuelo en su infancia, sean tan maravillosos y mejores que los míos con mí papá.
Te mando un abrazo.

Rosa dijo...

Que maravilla tener esa influencia tan positiva en tu vida,que recuerdos hermosos.
Lei el post sobre tu madre y se como es, gracias a Dios mi madre esta fuerte y lucida pero he trabajado en el area de Geriatria por 12 años y se lo que es que una persona tenga ese tipo de enfermedad y lo dificil que es para los familiares no solo el cuidado sino el verlos en esa situacion, pero para eso esta el amor incondicional. Un abrazo

Rosa dijo...

PD cuando hagas los borradores mejor corta y pega el contenido en una nueva entrada para que te salga la fecha del dia de publicacion, despues de comprobar que quedo bien elimina el borrador y ya.

Celiux dijo...

Chela:
Me pareció un post muy hermoso.
Mi padre murió hace 5 años y lo extraño muchísimo.
En mi caso, mis papás fueron padre y madre al 100%, ambos compartieron la vida el tiempo que se les permitió y nos enseñaron a ser buenas personas a mi y a mis hermanos.
Ahora las familias cambian....los roles cambian, pero creo que lo que no cambia es que el amor debe seguir existiendo en las familias, sean monoparentales o no, no crees?
Sigue posteando de esta manera tan linda.

Ula dijo...

Muy bonitos tus recuerdos. Que perduren siempre.
Un padre, es nuestro primer referente masculino y de su actuación con nosotros y de la nuestra con ellos, dependerá en gran parte nuestro futuro bienestar.
Mi padre murió el año pasado y necesitaría un post tan grande y amoroso como el tuyo. Solo decir que gracias al amor que el sintió por mi madre, por nosotros (los hermanos) y por el mundo, hoy puedo relacionarme en paz y armonía (con altos y bajos) con el entorno.
Me gustaría estar tomando un café contigo y hablar de estas cosas.
Pero este medio también nos aúna.
Besos

SAFIRO EN SEPTIEMBRE dijo...

No quedó mi comentario anterior. No se si es mi ordenador o el sistema, pero todo me cuesta mucho estos días.
Te decía que también mi padre era quien me ayudaba, y a quien yo consideraba sabio.
Falleció hacen dos años y lo extraño demasiado.
Soy divorciada, tengo tres hijos ya mayores de edad, y los hé criado sola.
Lamenté que no tuvieran a su padre para acompañarlos, principalmente en la adolecencia.
En esta etapa tambien era mi padre a quién yo recurría y mis muchachos en busca de su "sabiduría".
Gracias a Dios son buena gente y no me dieron problemas de conducta, y somos un buen "equipo".

Es un hermoso post el tuyo, de recuerdos, nostalgia y reflexión.

Gracias por este momento

UN ABRAZO

Batsi dijo...

¿Y qué hay para los padres que se decidieron a ignorar a sus hijos?

Feliz tú que pudiste tener una infancia feliz. Se notan en tus letras tanto respeto y amor por tus progenitores. Me alegro enormemente por ti, sinceramente.

Feliz fin de semana, querida Chela.

Chela dijo...

Querida Batsi: Ciertamente considerado que mi mayor fortuna ha sido el amor de mis padres y haber tenido una infancia feliz. Ha sido una suerte y un privilegio que otros niños no han tenido. Siempre lo he tenido presente.

Como trabajadora social, he desarrollado mis funciones en varios centros públicos de acogimiento de menores (hoy, por suerte, hay otras medidas y alternativas para evitar los internamientos) cuyos padres, por diversas razones no podían atenderlos o simplemente los habían rechazado. Aunque la atención física y material del menor era similar a la que podían tener en cualquier familia de clase media, era muy difícil compensar (imposible sustituir) el amor y el afecto que hubieran podido recibir de unos padres. Sobre esa preocupación giraba todo mi trabajo y el del personal de los centros, sobre todo en el Hogar Infantil, donde estaban los más pequeños.

El desarrollo motriz era muy bueno porque gozaban de espacios amplios, jardines, piscina, buena comida, etc. pero el desarrollo psíquico era deficitario, hasta el extremo, en algunos niños, de somatizarlo en exceso con destacados trastornos. Donde más se apreciaba la desventaja, con relación a los niños que vivían con sus padres, era en la evolución del lenguaje (muy vinculado a la vida afectiva) y la comunicación, que representaba un significativo retraso, cuando no cierto mutismo (recuerdo a una niña que no hablo hasta que fue adoptada).

Me preocupaba tanto esta infancia, tan desprovista de una auténtica vida afectiva, que llegué a estudiar la carrera de psicología (ya trabajando) y la diplomatura de pedagogía para profundizar en el tema y saber actuar mejor (entonces los centros no disponian todavía de la figura de estos especialistas). Organizaba cursos de formación para el personal no titulado, y luche, junto con la dirección, por la externalización de los menores buscándoles otros estímulos, no solo con su escolarización fuera, sino también recuperando familias y agilizando adopciones y acogimientos familiares.

Mis conocimientos de psicología y pedagogía no valían de nada con los niños más difíciles (los que más sufrían y actuaban con una, comprensible por mi parte, rebeldía) si no era poniendo, en primer lugar, mucha comprensión y mucho cariño.

Los niños que crecen sin amor, son una responsabilidad, para su familia extensa, en primer lugar, pero también para todos nosotros y para la sociedad en su conjunto.

Batsi, un beso fuerte, muy fuerte, con todo mi cariño.

esteban lob dijo...

Estupendo te quedó el perfil de tu padre. Le admiro, entre otras cosas, su habilidad para haber hecho cosas manuales. Yo creo tener dos manos izquierdas, por lo negado para esas cosas.

Un abrazo desde Chile.

Ferípula dijo...

Querida Chela:
Los padres son tan importantes! Es tan hermoso los que recordás...
En micaso mi papá falleció a mis 4 años... y sólo "recuerdo" un abrazo o un beso a través de las fotos.
Me encantaría tener imágenes vivas pero no es así.
Mi mamá hizo el resto.. y los abuelos. Ella hizo tanto! Aún con sus fallas.. es mi mamá, y la quiero mucho.
Hoy es difícil ser padres: acá cuesta equilibrar entre el trabajo y la familia... Lo veo en los niños. El otro día uno me decía llorando..
" Para qué están los papás? Las mamás sí, pero los papás no... ojalá pudiera cambiarlo"....

7 años, Chela, y deshaogándose a toda lágrima...
Estos tiempos son difíciles.
Por eso, me alegra tu infancia. Toda època tuvo lo suyo.... una familia estable es un gran hallazgo.

Un abrazo!
AH! Te cuento que visité a Esteban a través tuyo.
Buena semana!

Nanny Lidia dijo...

Chela, yo tambien recuerdo mipadre con cariño y sufri mucho cuando el murio yo creo que mas que nada era que no le habia echo un mimito antes de morir. pero no se si es malo eso, por que como puse en mis primeros post yo lo recuerdo sentado en el patio como la ultima vez que lo vi(mi galleguito querido). Nosotros por el echo de venir a Australia trabajabamos uno de dia y otro de noche y nosotros cuidamos nuestras hijas de igual manera , no nos gustaba la idea de dejarlas con otra gente.

Me gusto mucho tu post.
Besos

Meigo y Druida dijo...

Gracias pro tus besos, como padre ejerciente.
si he conseguido que cuando yono este y mis hijos tenga el cariño en el recuerdo que tienes, me sentire mucho más que feliz. esté donde esté.
Enhorabuena por tu felicidad y cariño.
Un beso.

Ulyses dijo...

Hola querida Chela, me ha encantado leer esta entrada-homenaje a tu padre, que desde hoy queda como un héroe para la blogoesfera.

Muchos recuerdos que has contado son muy tiernos, como el de la bicicleta de segunda mano, una prueba de lo mucho que se esfuerzan los padres por contentar a sus hijos.

Gracias por compartir con nosotros todos estos recuerdos tuyos para que disfrutemos los demás imaginándolos como si de una película fuese.

Respecto a la pregunta que planteas sobre el reparto de responsabilidades de padres con los hijos, creo que cada vez hay más caos en las familias y se abandonaron los roles típicos, por lo que es dificil determinar una idea fija.

Lo mismo es solo una madre la que saca adelante a sus hijos como que en una familia hay dos personas que dan amor por igual. Pienso que con toda la modernidad que vivimos, cada vez hay menos estabilidad familiar.

En fin, enhorabuena de nuevo por tu redacción, seguro que tu padre debe estar henchido de orgullo allá donde esté por haber tenido una hija tan maravillosa y de la que ha recibido y sigue recibiendo tanto amor.

Un abrazo amiga Chela.

Batsi dijo...

Que pena que con tanto conocimiento te hayas tenido que jubilar. Aunque también te mereces un descanso pero falta tanta gente con tu fuerza y comprensión.

Trabajo en un lugar con muchas trabajadoras sociales y debo decir que es una experiencia bonita porque - aunque no generalmente- son personas con un gran corazón y por consiguiente, me tratan muy bien. Mi jefa es trabajadora social y muy comprensiva. Me trata de maravilla, como un verdadero ser humano.

Aplaudo todo lo qué has hecho por esos niños.

Un besote

Muxica dijo...

Recuerdo a mi padre con cariño, aunque estuvo poco a mi lado. Hoy después de muchos años de que se fue, lo quiero mucho mas cada día.
Me encanta tu padre. Gracias por dejarnos este recuerdo de él y compartirlo.
Un beso

unjubilado dijo...

Nuestros padres se privaban de cosas para que sus hijos pudieran estudiar, "fabricaban" objetos casi necesarios, ya que el sueldo no les llegaba para todo. Remendaban la ropa para que aunque vieja, estuviera limpia y presentable. No se hablaba de política, pero se trataba de coger Radio Andorra o La BBC con las radios de galena que estaban muy de moda.
Eran nuestros maestros, a veces en voz baja. Mi padre estuvo perseguido por uno de los bandos y gracias al alcalde de su pueblo que comentó "que era una buena persona" lo dejaron en paz.
Evidentemente esta es mi historia personal.
Gracias Chela me han acudido recuerdos casi olvidados.
Pero yo ya les dediqué un post titulado Otros Tiempos, aunque ya casi no me acordaba.
Un abrazo

Nerim dijo...

Querida Chela tu padre y el mio tenian cosas en común. Mi aita también era como una enciclopedia y siempre estaba dispuesto a darme todas las explicaciones que le pidiera acerca de todo. Solo que esa conexión, esa unión se partió por la mitad el día que le obligaron a irse de España por cuestiones politicas y estuvimos varios años separados y nuestro único punto de encuentro eran las cartas.
Me encantó tu post y tu homenaje a tus padres, me emocionó muchisimo y me trajo muchos recuerdos que si no iguales si bastante parecidos.
Un beso
Nerim

Chela dijo...

Maclovia: Efectivamente los niños lo que necesitan es crecer con amor y tu hija Covi ya lo tiene. Y mucho.

Celiux: Tienes razón, cambian los roles pero lo que no cambia es el amor. Cierto.

Rosa: Gracias por tus consejos y por tus sentimientos solidarios.

Ula: De verdad seria estupendo tomar un café contigo y charlar. Yo por el momento no puedo moverme de aquí pero si tu vienes por Galicia avísame ara invitarte.

Safiro: Cuando en una familia falta un padre o una madre, los demás multiplican su amor para compensarlo. Vosotros lo habéis hecho así.

Batsi: Mi querida Batsi. Me quedo algo por decirte en el anterior comentario.
Muchos niños ignorados por sus padres, y que tuvieron posiblemente el apoyo y cariño en otras personas, han encontrado en sus propias cualidades (inteligencia, sensibilidad, tensón, amor propio…) la fuerza necesaria para sobresalir y afrontar su futuro con éxito. He conocido, y mantengo relación, con muchos que han madurado positivamente y hoy están felizmente casados, tienen unos hijos maravillosos y destacan profesionalmente. Han sabido superar la adversidad.

Por el contrario, conozco otras personas que han tenido una infancia con unos padres buenos y cariñosos, que crecieron rodeados de bienestar y oportunidades y que nada de eso han sabido aprovechar.

La principal fuerza que guía nuestro destino esta albergada en nuestro interior. La rebeldía y la frustración que genera la injusticia solamente deberían servirnos para tener el arranque de superar esa situación y no dejar que nos devore y nos arruine.

Respecto a lo de jubilarme no es ninguna pena. ¡Estoy encantada! Hay gente joven maravillosamente preparada que espera su oportunidad y que hará un buen relevo. Yo seguiré ayudando en otras esferas. Hoy precisamente estuve participando en un curso para profesionales jóvenes, de los servicios sociales, a los que he podido transferir mis experiencias y conocimientos.

Esteban: No creo que tengas dos manos izquierdas. De cualquier manera tu herramienta principal es la palabra, en la que pones tu cerebro y también tu corazón. ¿O no es así, querido comentarista?

Ferípula: Unas personas encontramos la felicidad en unos momentos de nuestra vida y otras en otos. Es verdad que tuve una infancia muy feliz. Unos padres y dos hermanos, para mi, maravillosos. Mis hermanos, más jóvenes que yo, han fallecido al igual que mi padre y solo me queda mi madre , que con su Alzheimer no me conoce, y cuatro sobrinas que no viven aquí. Pero soy feliz y me digo, que suerte que tuve hermanos, que suerte que tuve un padre que vivió más de 80 años, y que suerte que tengo una madre a la que todavía puedo besar y decirle que la quiero. Ferípula, tienes unos hijos que a mi me gustaría tener. Los hijos son una razón muy poderosa para seguir viviendo, para seguir ilusionándose, para tener futuro por delante…

Nanny: ¡Que lejos llegó el amor de ese gallego, tu padre, que tuvo unas hijas argentinas y unas nietas australianas!

Meigo y Druida: Mi visión de meiga, me dice que eres un buen padre, así que ten la seguridad de que serás recordado con cariño. Tú no dejes de prodigar ternura, si, dije ternura.

Muxica: Me pasa como a ti. A medida que pasa el tiempo, el amor por los que se han ido crece cada día. Será que el paso de los años nos acerca más a nuestras raíces.

Ulyses: Mi padre era un hombre corriente, muy corriente, no era un héroe, era yo que lo veía como a un héroe desde mi mundo de niña, como a un sabio, como a un inventor…
Son hermosos recuerdos, adornados con cariño, que quiero conservar siempre. Gracias por tu comentario tan cariñoso.

Unjubilado: Me alegró que incluyeras un comentario en este post. Tienes razón en lo que dices. He leído también tu página “Otros tiempos” y todos los comentarios que figuran en ella. Resulta curioso nuestro común recuerdo de las radios-galenas y la inclusión de un enlace, como somos mayores que la mayoría pensamos que los demás no saben de que iba eso de las galenas. Es verdad que escuchábamos Radio Andorra y había también otra, creo que se llamaba Radio Pirenaica, en las que descubríamos otra imagen distinta de España que nos hacia pensar…

Nerim: Mi querida Nerim. No hay peor guerra que una guerra civil. Por lo que he leído en el post del Jubi “Otros tiempos”, por lo que me cuentas de tu padre y lo que se del mío, que le fusilaron a su hermano mayor sin ni siquiera un juicio…(no vamos a hablar de esto) parece que los de nuestra generación, la de la posguerra, hemos crecido a la sombra del dolor vivido por nuestras familias, sumergidas en el silencio y refugiadas en el ámbito del amor familiar para cicatrizar las heridas.

Lo que he querido transmitir en mi página con el homenaje a los padres ha sido destacar que los hombres, al igual que las mujeres, son transmisores de valores, de sacrificio, de amor y de ternura. Cada cual a su manera pero con la misma importancia en nuestras vidas.

ALBERTO LÓPEZ dijo...

Extraordinario,nostalgico, encantador y sobre todo muy emotivo el recuerdo que dedicas a tu padre en este post.Sin duda por muchos años que pasen son una figuras inolvidables y sobre todo irremplazables en la vida de cualquier persona.Una marvilla de post.Saludos.

Susymon dijo...

Uy querida Chela, que lindo post...cuánto para decir, cuántos recuerdos se agolpan en la memoria...Mi niñez transcurrió de la mano de ambos...hija única, recibí todos los mimos y todos los coscorrones (era fatal)...mi padre, español de nacimiento (Asturiano) había llegado a la Argentina a los 30 años, ya era un hombre para adaptarse facílmente y junto a la familia de mi madrina (tia suya) mantuvo y nos hizo conocer a mi madre y a mi, las comidas tradicionales y los modismos...Huérfano de pequeño conservaba en su semblante una tristeza casi intangible como permanente aún así disfrutaba de las reuniones familiares más que nada...habría tanto para contar de él, desde los paseos en los que me subia a sus hombros hasta las veces que me llevaba al parque para satisfacer mi locura por el carrousel, los años pasaron...fallecíó en mis brazos una mañana de Julio despues de una larga enfermedad a los bronquios, fue un hombre, tranquilo, trabajador y con un codigo de honor que he heredado, siempre estará presente en cada uno de mis actos,por otra parte no voy a hablar del padre de mis hijas, que he perdido hace 4 años para no seguir con las tristezas ya que aun me duele su ausencia, tal vez más adelante.Un abrazo grande.

RosaMaría dijo...

Qué hermoso homenaje! Además de tu capacidad intelectual tienes un corazón cariñoso y agradecido. También recuerdo como tú a mi padre. Siempre apuntalando pero sin invadir. Enseñando con su ejemplo la perseverancia en todos los órdenes de la vida.
Poco queda que añadir, un gracias por tu recuerdo que hizo un paréntesis en los momentos ajetreados en que vivimos.
Un abrazo: Rosa

Toupeiro dijo...

que puedo decir que no se haya dicho ya...aqui.
A mi se me mezclan los recuerdos tristes y los alegres.
Un bico en unha aperta moi grande.

Maclovia dijo...

Hola querida Chela, ¿Cómo estás?, pase a saludarte, te dejo un abrazo.

SAFIRO EN SEPTIEMBRE dijo...

Desde esta Buenos Aires helada, paso a dejarte mi cálido saludo.

Un abrazo!

María Elena Ponce dijo...

Celebro que tú al igual que yo tuvieras un padre maravilloso. Y digo celebro porque somos privilegiadas ya que he oído con tristeza que la mayoría no tuvieron figura paterna en el hogar o simplemente tienen mal concepto de él. Al leer tu narración me encuentro con alguien que como yo tuvo no solo una figura paterna sino a un padre de verdad amoroso y amigo.

Grandioso tu escrito.

Un abrazo

María Elena Ponce

Ferípula dijo...

Paso a dejarte un beso.
Muák!

almena dijo...

Qué precioso homenaje, Chela, a tu padre y a todos los padres del mundo.
Yo también recuerdo con tanto amor y tanta nostalgia al mío...

Es un post precioso, lleno de evocaciones hermosas.

Un beso!

Ada dijo...

Precioso homenaje. Un beso

Airblue dijo...

Con permiso te devuelvo la visita, Chela. Entro en tu blog y encuentro una persona que escribe con una sensibilidad exquisita, con un buen léxico y con unos temas interesantes. Y fijándome en el último, el que has dedicado a los padres, me veo reflejada. Parece que tu padre y el mío son o eran bastante afines. Hace tres años que se fué, cinco meses después de irse tambien mi bendita madre. Los dos se fueron casi a la vez y mi dolor por su pérdida fué aún más duro. Los dos fueron padres, de los de antes, pero padres. Hoy en día tienes razón, las cosas han cambiado y en medio de todo el ajetreo de la vida, los dos se preocupan y tienen las mismas obligaciones y los mismos deberes. Pero lo más importante es no tener que medir el cariño. No hay medida, ni balanza posible para equilibrar las preocupaciones, ni los problemas, ni el amor, ni los desvelos.... Todos, los de antes y los de ahora han sido y serán los mejores padres del mundo para nosotros.

Hay un poema que les escribí no hace mucho y que tengo publicado en mi blog:

"Miraré fijamente a lo lejos,
buscando una luz en las nubes,
robando un tenue reflejo
que pueda iluminar mis sombras.


Allá donde la noche no es negra,
donde la luna sirve de espejo
y las estrellas danzan,
igual que las ninfas en el agua.


Allí apartaré las sombrías tinieblas,
haré que la noche sea clara,
porque ver con los ojos no puedo
sí imaginar con el alma.


Allá donde nada es oscuro,
donde ríen hasta las lágrimas
allí es donde debo buscaros,
con el corazón lleno de orgullo,
con la llama viva de mi alma".



.......................



Un saludo, Chela.


Airblue

Mariluz Barrera González dijo...

Chela, que bien has descrito todo lo que siento por mi padre, esa admiración, y esa seguridad que honestamente te digo dificilmente no he vuelto a sentir por nadie. Seres únicos en su existencia y de nosotros depende que estén siempre presentes, a través de la nuestra.

Un beso.

Gaviota dijo...

Chela, disfruté mucho esta entrada. Mi papi, como cariñosamente le llamo, es una persona que llena mi mundo, con su amor, con su cariño, con su apoyo. Le agradezco mucho a la vida que me permita tenerlo conmigo, aunque no vivamos en las mismas ciudades. Ya viene el día del padre. Un merecido homenaje al tuyo y a todos los papitos que con tanto amor han estado presentes en nuestra vida. Un abrazo.

Ladyapril dijo...

Chela, sólo decirte que me ha emocionado la manera de escribir, de pensar y de sentir que tienes.

Me transmites serenidad, elegancia, educación y un saber estar que no es fácil de encontrar hoy en día.

Me alegro de haberte descubierto este rincón.

Saludos:

ladyapril.livejournal.com

Anónimo dijo...

Hola Isabel, soy Paz, he leido del amor a la ternura y me ha gustado mucho. Me reduerda mucho a mi padre, a los padres de antes.
Con cariño Paz y Juan Manuel.

Jesús dijo...

Ayer día 19 de Marzo, considerado día del Padre, cuando deben ser todos los días. así como el de la madre, estaba escribiendo un borrador sobre los asilos y hospicios de Santiago de Compostela en el último tercio del siglo XIX. Hoy leo, lleno de interés, tu post, y como siempre es magnífico.
Y quiero referirme a aquellos padres de finales del XIX, que sufrieron para dejar a sus hijos, la mayoría de las veces por falta de medios económicos, en los tornos de los conventos, o directamente del Hospital con la consigna de "padres ignotos". ¡¡¡Pobres!!! sólo puedo congratularme con los niños que han podido disfrutar de los padres, de alta o baja posición económica, pero que recibieron el cariño, el cuidado y la educación que nos dieron.

Un beso Chela.

Isabel dijo...

Lo que has contado es muy bonito. Tus padres te han querido. Te dieron lo principal, lo material no es lo principal, de todos modos no te ha faltado. Tu formación dice a las claras de la educación que te impartieron. Un abrazo