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29 de agosto de 2013

Islas de San Simón y San Antonio. Rande. Ría de Vigo


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Al fondo de la ría de Vigo, y próximo al  Estrecho y Puente de Rande, se encuentran formando un armonioso conjunto, las hermosas, históricas, interesantes y también meláncolicas,  Islas de San Simón y San Antonio, que no fueron visitables turísticamente hasta hace muy poco, después de un proceso de rehabilitación iniciado en 1998,  dirigido por el arquitecto gallego César Portela, y la instauración de una dirección y administración gestora que correspondió e a la Fundación Pública "Illa de San Simón", creada en 2007 y disuelta en 2012, para depender directamente de la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia, en un intento de simplificar la administración que le incumbe, pero cuyos resultados a largo y medio plazo están aún por verse.


La Isla de San Simón, que da nombre al conjunto,  es la más grande de este pequeño archipiélago, compuesto también por San Antonio y los islotes Cobreiras y Pena Branca.

Siempre que contemplaba de lejos estas pequeñas y hermosas islas, desde el tren, la autopista o cruzando el Puente de Rande, en mis viajes a Vigo, he soñado con visitarlas por todo lo que su historia simboliza. Por fin lo conseguí el pasado 30 de junio, que me desplacé con un grupo de amigos de la U.D.P. (Unión Democrática de Pensionistas) de Coruña. Llegados a Redondela, en una soleada mañana de domingo, después que se disipó la amenazante niebla de las primeras horas de viaje, nos dirigimos al pequeño embarcadero de Cesantes para trasladarnos a las islas, no sin antes hacer un agradable recorrido  entre las bateas mejilloneras hasta pasar bajo el Puente de Rande, virar a continuación y regresar en dirección al embarcadero de la Isla de San Simón.


Embarcadero de Cesantes


 Rande, Puente y  Estrecho del mismo nombre















bateas de cultivo de mejillones












Nos acercamos a San Simón

Desembarcando  en la isla de San Simón

La isla nos abre sus puertas, que cerrarán de nuevo tras nosotros.





Según traspasamos el umbral, a mano izquierda, nos encontramos, para mi delicia ya que me encanta la música medieval, con un monumento dedicado a tres trovadores medievales, que son referentes de la ría de Vigo, Martín Codax, Mundiño (cuya "Cantiga de Amigo", se ambienta en San Simón) y Xoán de Cangas, de los cuales y de sus composiciones musicales, haré mención en otra página, por  no hacer esta demasiado extensa.





* Historia de estas islas


Antes  de iniciar nuestro paseo por el interior de las islas ("illas" en gallego) citaremos unas cuantas notas  de su histórico pasado, siguiendo las explicaciones de la guía que nos atendió, las notas y documentos del centro de interpretación allí existente y de algunas de mis lecturas.

Los primeros datos, documentados, datan del siglo XII, con la fundación de un monasterio de la Orden del Temple. El monasterio perduró hasta el siglo XVIII, con presencia también de monjes franciscanos, los cuales abandonaron la isla de San Simón después de varias incursiones, con  saqueos e incendios de los piratas al mando del corsario Franzis Drak, en el siglo XVI (alrededor de 1589). 

Aunque no hay pruebas documentales,  se sabe que con anterioridad al siglo XII, sufrió incursiones de las tropas de Almanzor (997)  y posteriormente varias incursiones vikingas, al igual que otros puntos de la ría de Vigo y costas gallegas.

En el siglo XVIII, las islas se vieron afectadas por tropas de navíos ingleses y holandeses, enfrentados con tropas españolas y francesas, en la famosa  Batalla de Rande (22 y 23 de octubre de 1702). El objetivo de ingleses y holandeses era hacerse con el botín de plata y riquezas que las naves españolas y francesas traían de las colonias de ultramar, y que por suerte había sido descargado en su mayoría,  días antes de la batalla. Los españoles y franceses optaron por hundir algunas de sus naves en el fondo de la ría, antes de ser apresadas por los enemigos, aunque éstos  consiguieron llevarse algunas a sus países, como trofeo de la batalla. Desde entonces sigue viva la leyenda o el mito, de los tesoros de Rande, ocultos en el fondo del mar.

Pero el hecho histórico más relevante,en cuanto a las Islas, fue el establecimiento en ellas de un lazareto marítimo en el siglo XIX, creado por una Real Orden de 1838, y que impulsaron dos vigueses, el médico Nicolás Taboada y Leal, con destacada experiencia en el tratamiento del cólera, y el apoyo económico del empresario y gran filántropo Norberto Velázquez Moreno.

El lazareto marítimo tenía la función de atender sanitariamente, en cuarentena, a las tripulaciones de los barcos que procedían de las colonias, en una primera y obligada escala, hasta controlar el peligro de cualquier epidemia que pudiese repercutir sobre  la población costera. En  San Simón, se atendían los enfermos recuperables y en la de San Antonio a los incurables. Ambas islas se unían con un robusto puente de piedra (obra del ingeniero Alejo Andrade), utilizado para intercambio de material sanitario, víveres y materiales, a la vez que de separación de enfermos. Los extremos del puente estaban defendidos por puertas. 

En los primeros años de funcionamiento llegaron a recalar hasta 600 naves. Hay datos que entre 1842 y 1854, se atendieron a 2439 buques, que supusieron los cuidados sanitarios de hasta 46.000 pacientes, atendidos por unas 100 personas. registrándose 82 muertes en el período. 

El registro de buques, las necesidades de material, el posterior embarque de víveres, reparaciones, etc, etc., que generaba el lazareto marítimo, suponía un  negocio rentable para la ría viguesa.

Lo más triste del período fue el que se conoció como el de las "expediciones de la muerte", con referencia a los barcos, cargados con soldados repatriados (unos 3.500 llegaron a pasar cuarentena), que volvían de las batallas mantenidas  en las antiguas colonias de Cuba y Filipinas. No solo dolía la derrota, sino sobre todo la mutilación y la enfermedad.

En 1870 se cerró el lazareto por una serie de razones que le hicieron innecesario.

Otro período doloroso, fue el destino que las islas alcanzaron durante la Guerra Civil Española (1936-39) como cárceles de prisioneros políticos, opuestos a Franco.


El silencio de las islas, los  muros y puertas, los  embarcaderos, la frondosidad y melancolía de sus jardines, estatuas, las hiedras que envuelven algunas paredes, la capilla, los edificios..., es un conjunto provocador de emociones, al suscitar en nuestra imaginación las tristes vivencias que transcurrieron en este lugar de dolor y soledad.

Es un espacio a recuperar por la Memoria Histórica, por algo le llaman también ahora a  la Isla de San Simón la Isla del Pensamiento, por las reflexiones a las que nos conduce su visita.

*El presente de las Islas

Obviando las etapas de su triste pasado, visitar San Simón y San Antonio, es también un placer, un recreo para la vista y la vivencia experiencial de unas horas de relax en un entorno agradables por la belleza de cada uno de sus rincones, como por ejemplo el "Paseo dos Buxos" (bojes) y del paisaje que se divisa desde cualquier parte de la isla, desde el Estrecho de Rande, hasta el fondo de la ría, con sus bateas, y sus apacibles orillas, entre las que destaca la extensa playa de Cesantes.

Animo a visitar este singular espacio.

Paseo dos Buxos













Capilla


jardines



rincones




Puente de unión y separación entre las dos Islas

















vistas


Playa de Cesantes
 

 

* Anécdotas de las Islas

La Isla de San Simón ha sido, y sigue siendo, fuente de inspiración para muchos artistas del campo de la literatura y la música. Julio Verne ubica al Capitán Nemo de su obra "Veinte mil leguas de viaje submarino" en las aguas de la ría de de Vigo y San Simón, a la búsqueda de los tesoros de Rande. Carlos Nuñez, en su álbum musical "Mayo Longo", incluye una obra y canción dedicada al Capitán Nemo, cuyo estribillo dice: "El Capitán Nemo lleva el timón, va buscando un tesoro navegando a San Simón".

Manuel Rivas, sitúa al personaje de su obra "El lápiz del carpintero", en la prisión de estas islas, durante la Guerra Civil.

El trovador medieval Mundiño, ambienta en la Isla una cantiga de amigo, la única que se conserva de él. Y así también otros.

Volveré al tema. Continuará...


* Despedida de la Isla

La puerta que se había abierto para recibirnos, se cerró tras nuestra despedida, dejando un balance de  especiales sensaciones y honda emoción, de melancolía...
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Enlace de interés, completando esta página:


29 de julio de 2013

Puente de Vizcaya. Puente de Portugalete, el mejor puente colgante.


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El Puente de Vizcaya, que une las poblaciones de Guecho y de Portugalete, sobre el río Nervión, en la ría de Bilbao, es "el mejor puente colgante y el más elegante" -como dice la popular canción vasca- y de gran belleza por la proporción estética de sus volúmenes. Ha sido el primero -se conserva la patente de invención original- de una tipología de puentes transbordadores colgantes, que empezaron a construirse en Europa a principios del siglo XX, siguiendo el éxito de este modelo instaurado en Vizcaya,  inaugurado el 28 de julio de 1893, cumpliendo ayer su ciento veinte aniversario.

El Puente de Vizcaya es obra del arquitecto e ingeniero español Alberto de Palacio y Elissague (1856-1939), que se formó en Barcelona y completó estudios en París, siendo discípulo de Gustave Eiffel y del ingeniero Ferdinand Arnodin, contándose también con este último para finalizar la construcción del puente, obra financiada por la burguesía vizcaína con un primer propósito de facilitar los traslados de visitantes y pasajeros que acudían a  los balnearios existentes en  ambos lados de la ría.


Este puente, no solo es el más antiguo de los puentes colgantes sino que continua activo, prestando servicio las 24 horas del día y los 365 días del año, siendo gestionado por la empresa  privada El Transbordador de Vizcaya S.L., propietaria del mismo. 

De los 22 puentes que se construyeron de este tipo, actualmente  quedan ocho, siete en Europa y uno en Argentina, aunque no todos prestan servicio o funcionan con regularidad.

Los citados ocho puentes transbordadores colgantes, son los siguientes:

. En España:
  - El de Vizcaya, entre Guecho y Portugalete. Inaugurado en 1893. 
    Reconocido como Monumento Histórico Artístico  en 1984.
    Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en  2006. 

. En Francia:
  - El de Martrou, en Rochefort. Inaugurado en 1900.

. En el Reino Unido:
  - El de Newport, en el sur de Gales.  Inaugurado en 1906. Es el mayor tamaño.
  - El de Middlesbrough, en Yorkshire. Inaugurado en 1911.
  - El de  Warrington, en Chesire, NW.  Inaugurado en 1916

. En Alemania
  - El de Osten y Hemmoor, inaugurado en 1909.
  - El de Osterrönfeld y Rendsburgno. Inaugurado 1913. 
    Este puente transbordador colgante forma parte de un viaducto ferroviario.

. En Argentina:
  - El Puente Nicolás de Avellaneda, en  Buenos Aires.
    Se inauguró en 1914 para unir el barrio de La Boca con Isla Maciel.
    Dejó de funcionar en 1960.
    Fue construido enteramente en Inglaterra y trasladado en piezas a Buenos            Aires.

El Puente de Vizcayade Portugalete, Puente ColganteEl Transbordador,  como se le conoce popularmente, está vinculado a la historia industrial de la ría bilbaína, fundamentalmente a la cultura metalúrgica del hierro, y a las costumbres y usos de sus gentes, aportando gran funcionalidad y prestación de servicios, solamente interrumpidos durante la Guerra Civil, en la que fue destruido en 1937 para ser nuevamente reconstruido en 1941. 

El puente, de estructura de hierro, se sujeta con cuatro torres de 61,3 metros de altura, dos a cada lado y 100 toneladas de peso. Se unen por un travesaño horizontal de 160 metros de longitud, de la que pende la barquilla transbordadora, a una distancia sobre la ría, en pleamar, de 45 metros de altura. El puente se sostiene con "cables de cordón" y otros llamados "vientos laterales", anclados a cada orilla, a los lados de las torres. La barquilla tiene capacidad, en el centro para 10 coches y 150 pasajeros en las cabinas laterales. El transbordo sobre la ría dura entre 1,5 y 2 minutos.

Al año se expiden alrededor de 6.000.000 de pasajes individuales, y lo utilizan cerca de 600.000 vehículos.

Desde la importante remodelación integral que tuvo lugar en 1998-1999, en la que entre otras cosas se instalaron unos ascensores panorámicos para acceder a una pasarela peatonal en el travesaño horizontal, desde el que se contemplan unas maravillosas vistas de la desembocadura del Nervión y de sus pueblos, el número de visitantes turistas va en considerable aumento.

Entre los turistas, me encontraba yo a primeros del pasado mes de mayo, para subir a la pasarela y cruzar en el transbordador. Llovía  pero daba igual. Las vistas son igualmente espectaculares. Llevaba dos propósitos al visitar el País Vasco, conocer el Guggenheim y volver al Puente Colgante, que utilicé, por primera vez,  a principios de los setenta, cruzando la ría en la barquilla de entonces, y transportando mi 600.













La barquilla





Foto hecha a través del cristal de protección del ascensor panorámico


Foto hecha desde la pasarela peatonal del travesaño horizontal

La pasarela

Bajando en el ascensor, del lado de Guecho, 
para regresar en la barquilla hasta Portugalete.




Anclaje de los cables de sujeción de las torres del puente, en Guecho.




Orilla de Portugalete


Me encantó volver a ver el Puente de Portugalete, "el mayor puente colgante, el más elegante", verlo conservado y mejorado, rescatando a través de su mantenimiento y cuidado,  el pasado y la historia de la ría de Bilbao. 

Esto me hace tener envidia del pueblo vasco, donde viví cuatro años y donde aprendí a amar a mi propia tierra viendo el amor que los vascos ponen en la suya, pero lamentablemente, ese espíritu emprendedor y a la vez conservador que tienen los vascos por su pasado más emblemático, no reñido, sino todo lo contrario, con la modernidad, no es precisamente lo que impera en mi entorno, donde nos dejamos arrebatar nuestras riquezas o dejamos deteriorar, y hasta destruir, nuestros vestigios industriales y monumentales de un pasado cuya historia debería ser legado para las generaciones futuras.

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Vídeo con las fotos hechas el día que visité el Puente






Por si alguien quiere escuchar en una canción del antiguo grupo "Los Chimberos", en un mixto titulado "Bilbao y sus pueblos", una referencia al Puente Colgante, puede hacerlo en este vídeo.







Fotos de los 8 puentes colgantes que quedan. Pueden verse en este enlace:
http://www.puente-colgante.com/puentes-colgantes-en-el-mundo.html


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Sugerencia:
Os invito a acercaros conmigo hasta  Bilbao para conocer la escultura de "La Araña", del Museo Guggenheim, en el siguiente enlace:


Y también os invito a visitar conmigo San Sebastián, "El  peine del viento"  de Chillida, el paseo de La Concha, tomar unos pinchos, visitar el Museo de San Telmo...

http://www.jubiladajubilosa.com/2013/06/san-sebastian-el-peine-del-viento-playa.html



25 de julio de 2013

Galicia. Luto en Santiago de Compostela


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Ayer, día 24 de julio, víspera del Día de Galicia, Día del Apóstol Santiago, Santiago de Compostela se preparaba para celebrar sus fiestas más importantes, tanto de la Ciudad como de la Comunidad Autónoma, cuando poco antes de las nueve de la noche, una inesperada tragedia tiñó de luto a Galicia entera y a España.

Un tren procedente de Madrid con destino a Ferrol, transportando más de 200 pasajeros, descarrilaba cuatro kilómetros antes de hacer su parada habitual en la ciudad compostelana, dejando  un terrible balance de muertos y heridos. Esta desgracia ha ocupado las noticias de todos los telediarios y diarios de España y de muchos países extranjeros, por los que no voy a abundar en los datos.

Solo quiero expresar mi pesar por tantos  pasajeros fallecidos que posiblemente vendrían a Galicia a pasar sus vacaciones y festejar el Día del Apóstol, por los heridos -muchos muy graves- hospitalizados, y por el dolor y la angustia que aflige a tantos familiares y amigos de los que perdieron su vida y de los que luchan por salvarla.

Quiero también expresar mi  admiración y reconocimiento por el buen hacer de tantas personas, desde los vecinos próximos al lugar del descarrilamiento,  hasta los profesionales y voluntarios de todo tipo que se volcaron en el rescate de los pasajeros, traslados, donación de sangre, acogida, atención sanitaria, apoyo psicológico... Una vez más, ante la desgracia y la catástrofe,  la solidaridad  nos redime de nuestras faltas y nos hace más humanos.

Quedan las lágrimas, las oraciones y los sinceros deseos de que poco a poco pueda superarse tanto dolor y tantas pérdidas, en una fecha que tendría que haber sido de alegría y celebración. ¡Apóstol Santiago, acoge en la gloria a los fallecidos, sana a los accidentados que luchan por vivir  y da fortaleza y consuelo a las familias y amigos  de las victimas que han padecido este terrible accidente!

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29 de junio de 2013

Jardines...


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En el jardín.
Complacencia visual,
paz interior.
                                                           (Haiku. Chela)

























Color, verdor,
sombras, luz tamizada,
rumor del agua...

                                                                   (Haiku.  Chela)




















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Es un tiempo propicio para eso, para disfrutar del entorno, para buscar cada cual la luz y el color de su jardín preferido.





17 de junio de 2013

Jazz en Coruña. Quinito Mourelle, un regalo musical.



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Quinito Mourelle, artista polifacético.


Tuve la suerte de encontrarme con Quinito López Mourelle, a principios de la pasada semana, y de que me invitase al concierto que tenía  proyectado dar en el auditorio  del Museo de Arte Contemporáneo, en Coruña, para presentar  su último disco titulado  "Paradero Desconocido".

Conocí a Quinito Mourelle (nombre artístico y por el que es más conocido) hace  tres años, al asistir a un taller que, sobre música de jazz, dirigió e  impartió en un centro cultural de la ciudad. Sus exposiciones me permitieron conocer y discernir sobre los elementos básicos  y las cualidades esenciales de la música, lo que favoreció mi capacidad para disfrutar mejor de la audición musical. El taller me sirvió también para conocer, a través del material y audiciones seleccionadas y presentadas por Quinito, diferentes autores y estilos de jazz contemporáneo, ofreciéndome nuevas perspectivas de esta modalidad musical que me gustaron más de lo que podía prever.

Quinito Mourelle, es un hombre joven afable, asequible, sencillo, y aunque muy discreto, creo que su talento artístico le esta proporcionando una fama que el está lejos de buscar en si misma, de no ser por su interés en compartir con amigos y desconocidos la música que tanto  siente y ama.  Ha editado tres discos: "Pimienta negra", "Pavasaris" y "Paradero desconocido". Y no solo es pianista e intérprete sino que también compone música y crea las letras. Hasta ahora, personalmente  solo le conocía como crítico de jazz. Una faceta que compagina con la música es la de escritor. Tiene en su haber, cuatro novelas: "Confines","Pimienta negra" (homónima con el título de su primer disco), "Sin Ana Beatriz" y "Orquestra Voland, Oito pezas europeas", esta publicada junto con el disco compuesto por Roberto Somoza y que se presentó en directo en el Teatro Rosalía de Coruña. Sobre sus novelas, publicadas todas por Editorial Ézaro,  no  puedo opinar porque confieso no haberlas leído todavía, pero que leeré este verano. Debo darme prisa en leerlas porque esta ya preparando la quinta.


Jazz  en Coruña, Quinito en "Paradero Desconocido".  

No, no, Quinito no está en "paradero desconocido", se trata del título de su último disco y base de su concierto en el auditorio del M.A.C. ayer, domingo día 16 a los 12,30, hora estupenda para acudir a un evento, en una mañana que amaneció mas primaveral que veraniega.

Hasta ayer no había tenido ocasión de escuchar a Quinito Mourelle en directo porque  no frecuento  los ambientes de "las movidas" locales. ¡Lo que me estaba perdiendo! En adelante, trataré de no faltar a ninguno de sus conciertos. ¿Por qué? Porque, para mi, las composiciones  de Quinito Mourelle han resultado ser un auténtico y feliz descubrimiento musical. 

Las notas que sus manos teclean  en el piano son capaces de generar un sin fin de sensaciones y  emociones agradables, que cristalizan en un estado de felicidad y bienestar: serenidad, equilibrio, intimismo..., todo envuelto en  bellas melodías y en ese ritmo inconfundible de un jazz elegante, distendido, suave, que te hace cerrar los ojos y encontrarte contigo mismo, en paz. 

Lo que me asombra es encontrar, a nivel local,  un  artista de la talla de Quinito Mourelle, que no es profesional de la música (su profesión, de la que tiene el doctorado, es la de periodista) .pero que si es capaz de cautivar con sus obras e interpretación a la audiencia, como si estuviésemos escuchando a una figura internacional y consagrada. Solemos hacer colas para obtener entradas cuando viene un artísta famoso y promocionado por los medios, aunque no lo conozcamos, y en cambio desconocemos o no nos interesamos por verdaderos artistas que viven entre nosotros, codo con codo. Esta bien que las entidades locales se interesen por promocionar y difundir las obras de nuestros artistas, en este caso es de agradecer al Museo de Arte Contemporáneo la cesión del espacio adecuado. El concierto de ayer fue redondo, perfecta la sala y el ambiente, perfecto el público, heterogéneo pero escuchando con igual interés y la misma devoción, casi religiosa, a la vez que vibrando al unísono con sus aplausos.

Otra sorpresa para mi, fue la incorporación en el concierto (al igual que en el disco) del saxofonista Roberto Somoza, músico profesional, compositor y arreglista, fundador de la Orquesta de Jazz Galicia y profesor de saxofón, especialidad de jazz, en el Conservatorio Superior de Música de Coruña. Se percibe una buena sintonía y sincronización musical entre ambos artistas.

Dos de las obras del concierto, que figuran también en el disco, "Esquilo" y "La una y tú", fueron acompañadas por Lucia Souto que cantó las letras escritas por Quinito Mourelle para esas piezas, revelando una expresiva y sensual voz, a la par que dulce, perfectamente integrada con la melodía.

Como ya dije, UN CONCIERTO PERFECTO, UN REGALO MUSICAL.

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Con el permiso de Quinito Mourelle, os incluyo dos muestras de este estilo de jazz, tan personal e intimista,  subidas en "Goear".

"Marquide" está incluida en el álbum "Paradero Desconocido"




"Maladie Blanche", pertenece a un álbum anterior "Pavasaris". Es también una composición de Quinito Mourelle, y forma cuarteto con Roberto Somoza (saxo), Quique Alvarado (contrabajo) y Miguel Cabana (batería).






               



Espero que os haya gustado porque es un jazz muy personal e intimista.


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