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15 de abril de 2012

Lágrimas por los bosques "FRAGAS DO EUME".






Las "Fragas do Eume", o lo que es lo mismo, los bosques por los que discurre, como ondulante y vital arteria azul, el río Eume, pertenecen a la provincia gallega de A Coruña. Su extensión, de algo más de 9.000 hectáreas, abarca tierras pertenecientes a cinco municipios: A Capela, As Pontes, Cabanas, Monfero y Pontedeume.










La belleza de las "Fragas do Eume"




Estas Fragas (bosques) fueron declaradas Parque Natural en 1997, después de que el gobierno gallego aprobará en 1996 un Plan de Ordenación de Recursos Naturales en dicho espacio. Este lugar ha sido siempre muy querido y visitado por los gallegos, debido a que las Fragas do Eume ha sido hasta ahora uno de los bosques más hermosos que existen y  mejor conservados del continente europeo,  como bosque autóctono de tipo atlántico. Quizás pudo contribuir a ello, además de cuestiones administrativas y de propiedad,  el aislamiento en que estuvieron sumidas las Fragas, entre otras cosas, debido a la dificultad de acceso que ofrecía su orografía. Hasta allí, además de los vecinos más próximos, acudían tan solo senderistas, pescadores y los muy amantes de la naturaleza.

A la belleza paisajística de las Fragas y el río que las atraviesa, hay que añadir el interés de su flora y fauna, que conforman un ecosistema de gran diversidad y riqueza.  De la flora destacan robles, castaños y, en las riberas del río, abedules, los cuales han ido sustituyendo, en los últimos años, a viejos y desaparecidos robles. Existen más de veinte especies de helechos, propiciados por la humedad del umbrío bosque y los muchos  caudales de agua que vierten al Eume. En cuanto a la fauna, existen unas quince especies de anfibios, como la salamandra (común y la gallaica/bejara), también sapos y ranas comunes, que habitan los abundantes arroyos y charcas. Las aves más frecuentes son los azores, el halcón peregrino, búhos, milanos (el común y el real) y, alegrando las riberas del Eume y riachuelos que afluyen a él, anidan multitud de pájaros como el mirlo y el martín pescador. De entre los mamíferos, citaremos las jinetas, nutrias, tejones, corzos, ciervos, y no es infrecuente la presencia de lobos en las zonas más apartadas.




En el corazón de las Fragas, el Monasterio de Caaveiro.


Como una joya, como una atalaya, como un lugar de meditación y descanso, en un promontorio elevado sobre los estrechos valles por los que discurren el río Eume y  su afluente el Sesin,  en el corazón mismo de las Fragas, se encuentran las ruinas (restauradas hace pocos años) del Monasterio de  San Xoan de Caaveiro, fundado por el benedictino San Rosendo en el siglo X (año 936), sobre la base de un antiguo cenobio o eremitario, dedicado a retiro y oración, cuyo origen se desconoce. En 1135 fue refundado por Alfonso VII y su esposa Doña Berenguela. Posteriormente, alternó épocas de más esplendor (fue colegiata en el siglo XVII) con otras de decadencia monacal, hasta la desamortización, como bien de la iglesia, en el siglo XIX,  pasando a quedar deshabitado. En 1890, un próspero abogado de Pontedeume, D. Pío García Espinosa, inició su reconstrucción, y llegó pasar temporadas en él con su familia, pero pronto volvíó a la ruina y abandono. En 1975 fue declarado monumento histórico artístico y, a principios de este siglo, se avanzó en su reconstrucción, por parte de la Diputación Provincial de A Coruña, después de que en 1980 se procediese a la necesaria expropiación de terrenos De las dos iglesias que tenía el complejo monacal, queda la pequeña,  de Santa Isabel, en la que  puede apreciarse su estilo románico. Permanece también, anexa a la iglesia y formando un original conjunto, un frontal con un campanario barroco, del siglo XVIII,  reconstruido en 1970.  Se han restaurado también dos de las casas que ocupaban los clérigos, una en el exterior y parte baja del monasterio y otra en la parte alta, a la altura del campanario. Estas casas ya habían sido remodeladas, cuando fue propietario D. Pío García, quien mandó demoler  cuatro de las seis existentes, por su avanzado estado ruinoso. Todas ellas lucieron, con anterioridad, balconadas de madera con vistas al río.

Llegué por primera vez al Monasterio, andando desde As Neves (A Capela) en los años 50, recorriendo, en dificultoso descenso, un viejo camino conocido como Ruta del Medievo, para  luego ascender, hasta al enclave monacal,  entonces  casi en total ruina  y devorado por  hiedras y maleza. Desde el lugar, pude divisar, a izquierda y derecha, y de este a oeste, la mayor parte de las Fragas y del río Eume, que discurre al fondo, en serpenteante línea divisoria, entre los frondosos bosques que  flanquean sus orillas. Desde que vi este hermoso paisaje, Caaveiro ha permanecido en mi memoria, también en mi corazón.

Mi última visita a las Fragas y al Monasterio fue en septiembre del 2009, pero no en larga caminata sino en minibús, facilitado por la Diputación Provincial de A Coruña, propietaria actual del Monasterio, y que facilita las visitas desde un Centro de Interpretación e Información instalado al efecto. El minibús nos dejó junto a un puente de madera que cruza el río y desde donde se inicia un camino, acondicionado, para acceder, a pie, hasta el Monasterio. Desde la cima, podía observarse como las Fragas respiraban la temperatura de un hermoso día de sol. Abajo,  la arteria del Eume, obsequiaba con grato frescor a la verde y tupida masa arbórea, al compás del rumor producido por su permanente discurrir.






















La belleza herida.

Un fuego destructor invade las Fragas.




En vísperas de la Semana Santa, el 31 de marzo pasado, me sobresaltó, al anochecer, la noticia de que las Fragas do Eume estaban en llamas. ¿Cómo era posible que sucediera esto en un parque natural y tan querido? No puede evitar llorar. Me invadió la tristeza. Tarde mucho en quedarme dormida. Sentía cierta la frase de que "cuando un monte se quema algo nuestro se quema también".

No sé bien lo que ocurre en otros sitios, pero en Galicia el fuego es una auténtica lacra para la que todavía no se han establecido políticas eficaces. Los recuerdos de incendios se remontan a mi infancia cuando, por primera vez, vi arder durante dos días y dos noches unos montes cercanos a Ferrol. Me asustaban aquellas llamas gigantes, crepitantes, que teñían de roja luz la oscuridad nocturna y amenazaban, desafiantes, a los vecinos del lugar. Desde entonces,  el fuego toma imagen real en cada estío. Primero es el descuido o la mala intención, luego las llamas devoradoras, después las cenizas, la desolación de las tierras arrasadas, los árboles calcinados, negros, sin vida, y, a largo plazo, masas forestales cada vez más disminuidas... Y no faltan, dolorosamente,  las lágrimas de nuestros mayores, de los que de verdad han vivido siempre en el campo, trabajando la tierra, amándola.





    









Hasta ahora,  ningún partido político en el gobierno, ha hecho frente, con éxito, a este problema de salvajismo que nos afecta. Y digo de salvajismo porque las indagaciones hechas hasta ahora, indican que, en su mayoría, los incendios son intencionados, provocados por "personas" sin escrúpulos con instinto aniquilador o presas de malsanas venganzas de no se sabe qué y contra quien. ¿Qué daño les ha hecho el monte, que es patrimonio de todos y que, si lo respetamos, no hace más que prodigarnos bienes? 


Las causas pueden ser múltiples, pero todavía no hubo un gobierno o autoridad administrativa que haya hecho un serio y exhaustivo estudio multidisciplinar,  que sirva de base para la planificación de medidas contundentes y eficaces. Con cada incendio, gobierno y oposición se hacen reproches mutuos, pero  ya todos han tenido su oportunidad en el poder ejecutivo para intervenir y las medidas aplicadas por unos y otros han demostrado, con pequeñas diferencias, ser igualmente ineficaces, a medio y largo plazo. Se precisa una investigación concienzuda para una planificación certera en las medidas. Mientras esto no se hace, la superficie forestal es cada vez menor y de peor calidad, destruyéndose,  a pasos agigantados, los milenarios bosques autóctonos, de los que estuvimos siempre tan orgullosos.

 ¡Hay que tomar conciencia de nuestro patrimonio! Tenemos que manifestarnos.
" ¡LUME, NUNCA MÁIS!"  ¡FUEGO, NUNCA MÁS!


 Manifestación contra el fuego. A Coruña. 2 de abril de 2012


Grupos de ecologistas y ciudadanos, concienzados, se concentraron en las diferentes ciudades gallegas, el día 2 de abril,  para hacer sentir su malestar.

Medidas para el futuro.


Opino, al igual que otras muchas personas, que es necesario salvar el monte del abandono y descuido en  que se encuentra, en su mayor parte. Que sería mejor  invertir, DURANTE TODO EL AÑO, en servicios preventivos, de cuidado y mantenimiento, antes que en los de mera extinción. Aislar las inevitables o necesarias plantaciones de eucaliptos, por ser estos árboles  enemigos de nuestros  bosques autóctonos, ya que se convierten, cuando arden, en auténticos y ágiles corredores de propagación del fuego.

Y, lo más importante, en aras de un compromiso serio y eficaz, sería  conseguir involucrar a los vecinos y propietarios de los montes, haciéndoles copartícipes de cualquier Plan sobre los montes, tratando de que obtengan beneficio y provecho del mismo, a la vez que se les exija la conservación y explotación racional y positiva del medio.

El aumento de penas y castigos para los incendiarios no es el remedio definitivo. Hay que investigar, desde las diferentes disciplinas, de forma coordinada y con rigor científico,  la multiplicidad de causas que intervienen en los incendios, ya que sólo conociendo las verdaderas causas pueden elaborarse luego los objetivos y las medidas operativas de un Plan eficaz.

Una última medida, a la vez que primera, es la educación medioambiental, de  niños y jóvenes desde la familia y la escuela, transmitiéndoles, mediante la práctica, valores de amor y respeto por la naturaleza, por ser esta la mejor herencia a recibir y a transmitir. Programas de educación  medioambiental, como por ejemplo el de "VOZ NATURA", que se viene implantado en los centros escolares gallegos, por iniciativa de una fundación coruñesa, contribuirán seguro, en un futuro próximo, a conseguir  mejor cuidado y consideración por la naturaleza.

Espero y deseo que, con el esfuerzo y cuidado de todos,  se recupere la belleza del parque natural  "Fragas do Eume".


*   *   *

Incluyo un vídeo con  fotos ( de no buena calidad) sobre mi última visita a las Fragas do Eume en 2009. 




25 comentarios:

Chela dijo...

Aunque el incendio de las Fragas do Eume, sucedió el pasado 31 de marzo, no ha perdido vigencia y sigue ocupando todaví la prensa gallega. Lo importante ahora es no olvidarlo, investigar sobre las causas y elaborar un buen plan de regeneración, prevención y mantenimiento de los bosques en el futuro.

Rafaela dijo...

Preciosas las fotos que nos muestras.
Es una pena que desaparezcan parajes tan bellos y con ello también su fauna. Indigna pensar que sea por manos intencionadas y más aun que no se pueda dar con ellos.
Un abrazo Chela.

Meme dijo...

Si, Chela, "cuando un monte se quema algo nuestro se quema también". Y como cantaba Serrat "pare que estan matant la terra."

Un abrazo

Genín dijo...

Que tristeza, una belleza así verla como se consume...
Como dices, lo importante es un buen plan para regenerarlo pero que también les hagan pagar a los responsables...
Besos y salud

Aldabra dijo...

Adoro las Fragas y las visito casi cada año, a pié, en coche... vuelvo una y otra vez porque me parece un lugar mágico.

tienes mucha razón en todo lo que dices: o lume é unha lacra.

biquiños,

Francisco Espada dijo...

¡Qué entrada más bella, Chela, encenizada por los restos de ese incendio, casi siempre intencionado!
Tanto el contenido como las imágenes son preciosas. Te felicito.

Marisa dijo...

Esta entrada me ha resultado especialmente conmovedora, gracias como siempre por recordarnos lo que de verdad importa.
Besos
Marisa

Chelo dijo...

Si Chela, y como bien dices, la mayoría son intencionados, para poder construir luego, para que la madera sea mas barata o por cualquier otra causa.
Preciosa y triste entrada.

CHARO dijo...

Una entrada preciosa Chela y muy bien documentada, me dió mucha pena ver cómo ardían esos bosques,esos árboles de tantos años ¡¡con el tiempo que cuesta recuperar de nuevo el paisaje!! Pensé también en la cantidad de animales que morirían quemados o axfisiados cómo ocurrió con el bombero, no me explico tanto fuego todos los años en Galicia.Besotes

Thony Caro dijo...

HOLA CHELA: ESTUVE EN EL MONASTERIO DE CAAVEIRO EN EL AÑO 2003, PERO DE FORMA MUY RELÁMPAGO Y VIENDO ESE VALLE DONDE SURCA EL RIÓ EUME, ES ALUCINANTE, NATURALEZA PURA, COLORES MARAVILLOSOS.-
GRACIAS POR MOSTRARNOS TANTA SENCILLEZ Y HERMOSURA.-
UN GRAN BESO.-

unjubilado dijo...

Cuando ocurrió el incendio, yo no hacía nada más que despotricar en mi interior, pensando en los mal nacidos que lo hubieron provocado. Soñando incluso que llovía para apagar el incendio y un vez apagado, que no lloviera muy fuerte para que no arrastrara las cenizas al rio y luego al mar ya que se podía organizar una casi como la del Prestige. por ello he leído con mucha atención este artículo de una gran reportera.
Un abrazo.

DARÍO GÓMEZ (EL PEATÓN) dijo...

¡Qué tristeza, Chela, tanta belleza destruida sin remedio! Da sensación de impotencia que nuestros recursos puedan estar en manos de insensatos o criminales.

AL FILO DE LA NAVAJA DE TARAMUNDI dijo...

Nuestras felicitaciones por esta entrada que esperamos sirva para despertar la conciencia de esos irresponsables tan aficionados a las cerillas y también de los políticos que como muy bien dices solo se dedican al reproche mutuo en vez de tomar las medidas oportunas para que estos hechos deleznables no vuelvan a ocurrir.
Saludos.

PEPE LASALA dijo...

Una pena Chela, nos estamos "cargando" el entorno, lo más bello, es terrible.
Ya estoy de vuelta de la Semana Santa, así que he pasado a saludarte, no he podido hacerlo antes por falta de tiempo, así que aquí estoy amiga. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

Ruca, la casa de los complementos dijo...

Muy bueno tu artículo, me encanta tu blog, ya tienes un seguidor más, sigue escribiendo así, un beso
Lucía B.

Airblue dijo...

Querida amiga: Al principio nos has paseado por esos bosques maravillosos regados por el río Eume, veo que me queda mucho por conocer, pero después no me esperaba el desastre, el fuego todo lo arrasa y lo peor es que no hay forma de controlarlo. Entiendo tu tristeza y tu impotencia.
Has hecho una entrada magistral y muy completa,( siempre me sorprendes) y las fotos son también estupendas.

Un abrazo muy fuerte para ti, querida Chela.

José dijo...

En los fuegos intencionados, hay que ser canallas para hacer algo así por intereses económicos. La naturaleza se regenera si de damos tiempo, pero no es así, destruimos muy rápido y sin parar. Es una pena, pues como tu bien dices si nos cargamos los bosques no tendremos futuro.
Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

Luego de tu estupenda explicacion, ver como el fuego destruye, da pavor.
Seres sin escrupulos los hay en todos lados.
Pienso que se debe vigilar mas lugares tan únicos.

Cariños

Casía dijo...

Algo parecido ha ocurrido aqui en Asturias en el occidente en la raya con Lugo, el incendio hizo desaparecer en el valle del Valledor casas, bosques, lo peor la torre del Valledor con libros valiosisimos, ¡tarán contentos los del mechero!

Olegario dijo...

Maravillosas las fotografias que embellecen Las fragas do Eume. Un rio que se desliza por la frondosidad de sus bosques, que siempre lo arropan en su largo caminar. Felicidades, Chela. Lástima que el fuego destruya tanta belleza. Un abrazo.

zeltia dijo...

Que lindas fotos, pero por lindas que sexan non poden igualar a belleza da zona, verdade?
despois do incendio, este post é coma unha homenaxe, e síntome identificada con todo o que dis

Toupeiro dijo...

Este tema me cabrea mucho, estoy convencido de que no se acaba con la industria del fuego por qué no interesa, es tan fácil como PAGAR POR QUE NO ARDA en vez de hacerlo por extinguir el fuego. Yo contrataría cuadrillas por parcelas con un sueldo fijo a lo cual les iría descontando un tanto por cada cm que se quemara, Ya verías como al ver en peligro sus ingresos movilizaría a todos sus amigos y familia si hiciera falta, no se quemaría nada. Sería más ecológico, barato y menos peligroso.

Reme Rodríguez dijo...

Buenas tardes, Chela.
Me gustaría usar alguna de sus fotos de la Fragua del Eume en mi trabajo, antes de quemarse y después.
Le agradezco me diga si me da permiso, para hacerlo.Serán solamente dos.
Saludos.
Remedios Rodríguez

Chela dijo...

Reme:
Claro que puedes hacerlo, siempre que pongas la procedencia de la foto.
Como verás hay otras que son tomadas de Internet o del Diario La Voz de Galicia, en este caso no tengo nada que alegar.
Me alegra que te hayan gustado.
Un saludo.

Chela dijo...

Reme:
Olvidaba decirte que espero que te quede bien el trabajo. Es importante concienciar sobre estos temas. Puedes usar también el vídeo. Si pinchas en su parte inferior sobre la indicación de YouTube, puedes verlo allí directamente y tomar el enlace para pegaro donde quieras.
Un saludo.