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Plaza de María Pita. Coruña

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5 de julio de 2010

Cartas desde la cárcel. Prisión Provincial de Coruña.




 Palabras e imagenes de:
John Berger e Isabel Coixet


Homenaje a los hombres y mujeres que, encarcelados por sus ideas, ocuparon celdas en la Prisión.








Conmemoración y recuerdo en la ex- Prisión Pro
vincial de Coruña




Vista, desde la parte posterior de la cárcel, de Torre de Hércules. 1936


*.- El cielo no está siempre azul.



Escribí la última página de junio, en un día soleado de San Juan. Hoy hace sol pero el sábado, estuvo gris. Todo era color gris, el cielo, el mar, la ciudad... Mi alma, finalmente, se puso también gris de tristeza.

Parecía que el clima se hubiese confabulado para ambientar en gris, en melancolía, la visita guiada que ese día realicé a la prisión provincial de Coruña. Prisión que se inauguró en 1927, como una cárcel moderna, amplia y soleada, donde los presos pudieran vivir con más dignidad, siguiendo las pautas defendidas por Concepción Arenal. En 1998 fue clausurada de forma oficial, aunque de hecho, y parcialmente, prorrogó un poco más la actividad en función de la atención requerida por un grupo de reclusos que trabajaban en el exterior y pernoctaban en la cárcel.

Estaba interesada en conocer estas dependencias, antes de que se decida el futuro del edificio y lo remodelen.

En sus viejas y húmedas paredes, en sus goznes oxidados, en los musgos y en las hierbas que han iniciado el camino de la invasión por patios y tejados, en las celdas, en los pasillos y galerías, en todos los servicios e instalaciones, en medio del silencio, solo cortado por una estremecedora música ambiental, aun parece oírse la respiración de los hombres y mujeres que la habitaron, que soñarían cada noche con la libertad, con sus familias, con sus amigos... Que oirían cada día, como yo pude escuchar, el graznido, impertinente y chillón, de las gaviotas, alborotando sobre los tejados y cornisas del edifico, sobrevolando los patios. Su graznido podrían haberles parecido como una burla, al comparar su vida entre rejas con la capacidad de las aves para volar y cruzar los mares.

Actualmente, en la Prisión no se está realizando ningún tipo de mantenimiento y los últimos temporales han destrozado bastante los tejados, filtrando mucha agua. El edificio ha sido muy aceptable en sus origenes y es casi seguro que tendrá un destino cultural y social, pero la crisis actual quizás retrase la viabilidad inmediata de cualquier proyecto en este sentido.

El sábado pasado, el día no solo estaba gris sino que hacía frío, y los que llegamos un poco antes de la hora prevista, al no tener una sala donde esperar, nos resguardamos en el porche de la entrada, contemplando desde allí la Torre de Hércules y las idas y venidas de los tranvías. Precisamente utilicé el tranvía número 100 - igual que el día de San Juan- para hacer el trayecto hasta la Prisión, desde la playa de Riazor.



Trayecto en tranvia hsta la Prisión. Espera en el porche de la entrada principal.

* - "From I to J"


En estas fechas se está celebrando en la Prisión un proyecto realizado por Isabel Coixet e inspirado en la obra "From A to X" de de John Berger, al que se homenajea en esta ocasión, como a todas las personas que estuvieron en la cárcel víctimas de la represión, durante la Guerra Civil y los años siguientes.



En el acto público, "From I to J", tuvo lugar la lectura de una serie de cartas, seleccionadas, de la obra de Berger, a las que actrices famosas, prestaron su voz. Sonaron en el espacio de las celdas, de los pasillos. E hicieron eco en las galerías. Dichas cartas fueron luego repartidas a los asistentes. Las letras y las voces se tradujeron a sentimientos en los corazones sensibles.


Yo no estuve en esa lectura, pero las encontré en los expositores instalados para la ocasión. Dos cartas y fotos lograron emocionarme sobremanera, eran las de un encarcelado en la prisión de Coruña, de nombre José Miñones, abuelo de Isabel Miñones, una compañera de mi vida laboral, y además amiga. Isabel no llegó a conocerle como es natural pues el que sería su padre era entonces solo un niño pequeño, un niño que, como sus hermanos, quedó huérfano, porque su padre había cometido el "delito" de ser republicano. Una de las muchas víctimas que se cobró injustamente la Guerra Civil. La lectura de esas dos cartas, una antes de morir, dirigida a su esposa, y otra, unos meses antes a sus hijos, enviándoles una foto, son de las que llegan al alma, dejándola triste, tan gris y melancólica como la atmósfera que envolvía la prisión y su entorno.

Con éstas y otras cartas, la presencia en el escenario real, donde tantos seres humanos sufrieron, simplemente por tener ideas diferentes y luchar por ellas, el tipo de música que acompañaba el evento, la visión de las celdas. las rejas, todo se convierte en sensaciones. Retrocedí con el pensamiento y sensación de angustia hasta aquellos años, aunque yo no hubiese nacido aún, que marcaron a nuestros padres, a nuestros abuelos. ¡Es de justicia recordarles! ¡A todos! Pero sobre todo a los que más sufrieron por tener que dejar a sus descendientes una herencia de dolor y muerte que ni siquiera fue reconocida.

Aunque sea triste, me siento en la obligación de rendirles mi propio homenaje. Lo hago con sincero y profundo afecto.

*.- Visita al interior de la Prisión Provincial de Coruña


Acceso al interior de la prisión.


Galerías y pasillos

 



Decora la exposición la escultura "Madre naturaleza" de Tono. 2009








Celdas









Patios. Las gaviotas planean y lanzan graznidos constantemente.






Local de la escuela, con acceso desde uno de los patios.














Patio de la zona de mujeres. Ellas habían construido un pequeño jardín.

Sala de cine y vídeos. Sobre la rota pantalla, John Berger reflexiona en voz alta.




Locutorio y habitación para el vis a vis.





(Disculpad si se inicia con una frase publicitaria. La música merece la pena)


*.- Cartas del prisionero José Miñones a su esposa y a sus hijos antes de morir.




(Pinchar las fotos para ampliar tamaño)





















 



Después de leer estas cartas, salimos de la prisión con el alma y el corazón entristecido.
  



Foto hecha en el exterior. Parte posterior de uno de los patios de la prisión.


Atardeceres oscuros, presagiaron muchos amaneceres sin vida.

¡No habéis muerto en vano! Vuestra sangre la llevan vuestros descendientes.



19 comentarios:

Chela dijo...

Este post se lo dedico a mi amiga Isabel Miñones y a la memoria de su abuelo.

vazquez74 dijo...

Una entrada muy interesante, la verdad es que el emplazamiento de la Prisión, en el solitario entorno de la Torre, no podía haber sido más acertado. Cuantas tristezas podría contarnos el viento que azota aquel lugar.
Un saludo desde Asturias.

Rita dijo...

Cuantas historias conocen esos muros....Me ha gustado mucho tu homenaje, yo he nacido y vivido muy cercana a las cárceles, mi padre era funcionario y contaba muchas historias tristes de aquellos tiempos, él sufrió mucho obedeciendo ordenes que no quería cumplir.
Cuantas injusticias!!!
No debemos olvidarlas
Un abrazo amiga

Genín dijo...

Las cárceles abandonadas, o casi, siempre han dado suelta a mi imaginación, como cuando visité el campo de concentración nazi en <bruselas, no puedo ni quiero evitar que mi imaginación construya historias...
No deberian abandonar el edificio, se pueden hacer tantas cosas interesantes...
Supongo que al menos le darán el mínimo mantenimiento para que no se arruine.
Muchas gracias por este interesante post preñado de historia, amiga.
Besos y salud

Franziska dijo...

Venía muy contenta a visitarte porque me creía portadora de una buena noticia -al menos para mí- he retomado los blogs que llevan meses abandonados, quiero evitar que Blogger no termine cerrándolos por falta de actividad.

No esperaba encontrarme con este trabajo tuyo, tan minucioso y completo como todo lo que vengo viendo que realizas y tan lleno de emoción que me ha hecho retroceder a tiempos que, afortunadamente, no volverán. ¡Cuántas personas pagaron con su vida por tener unos ideales! Y eso sin hablar de lo que fue, a partir de ese momento, la vida de sus familias, hijos, viudas, en los pueblos. Hubo que añadir a las pérdidas humanas, las economicos -incautación de bienes- y ser mal mirado por muchos de los vecinos; la época de todo tipo de penurias, el hambre, la falta de trabajo, el miedo, el frío, los sabañones. Y sobre todo ello, reinaba la hipocresía.

Yo escribí un texto de homenaje a las viudas porque siempre he creído que la sociedad española les debe un reconocimiento: las mujeres -muchas- estuvieron en la resistencia. Sacaron adelante a las familias y sólo Dios sabrá con cuantas penurias y sufrimientos. Se silenciaron. Procuraron que sus hijos no vivieran su orfandad con rencor. Y esto lo digo en porque yo, cuando era niña, creía que en este país no estaba pasando nada. Que la guerra pertenecía al pasado. He tardado muchos años en saber la verdad. A pesar de que un hermano de mi madre fue ejecutado por pertener a un sindicato obrero: eso fue todo. Lo peor, le sucedió al hermano más pequeño que dejó viudad enferma de tuberculosis y cuatro hijos pequeños, sólo porque sin haber entrado en ninguna organización política, era hermano del anterior. Y todo esto sucedió después de acabada la contienda.

De la lucha de la resistencia al franquismo se podrían y se han escrito centenares de libros, con mejeor o peor acierto, realizados por quienes vivieron la situación de modo personal, por amigos, familias, historiadores. Fue una lucha que tuvo al Régimen siempre alerta y que le hizo caer, con saña, sobre todo aquél en el que ponía su mano. La llamada redención de penas por el trabajo que se tragó la vida de innumerables hombres: de algunos, simplemente, porque estaban en el momento más inoportuno en el lugar más inadecuado.

Mira, lo voy a dejar y te pido perdón porque yo podría seguir y seguir. Pensarás que si quiero desarrollar el tema, tengo un blog donde hacerlo.

Lo que no puedo comprender es por qué todavía se quiere silenciar las atrocidades que pasaron en nuestro país.Lo que sí es cierto es que, durante el Régimen, se ocultaba todo, se silenciaba y se falseaba.

Un abrazo.

Franziska dijo...

Hola, Chela ¡cómo se han revuelto mis entrañas con ese post! Y eso que tú has puesto en el relato toda la delicadeza para que no se lleven las cosas demasiado lejos.

Ese homenaje rendido a la memoria del abuelo de tu amiga Isabel, se amplifica y lo es también para otras muchas víctimas cuyo ideario político no coincidía con el Régimen Fascista.

Un régimen carcelario que se cebaba con los presos políticos, tratándolos como si fueran asesinos y ladrones y, desde luego, el Régimen los consideraba mucho más peligrosos.

Este fue el país de las viudas. Las mujeres también se mrecen un homenaje que todavía no han recibido. Gracias a su silencio, su sacrificio y a que sembraron la paz y no el rencor, sus hijos pudieron crecer e ir respirando y olvidando toda la tragedia de sus vidas pero, claro, no todos tuvieron la misma suerte...

Me ha emocionado esa carta escrita por un hombre que tenía la suerte de pertener a una clase social que le había proporcionado educación pero, no hay que olvidar, que en esos momentos en España el número de analfabetos era enorme: la mayoría de la población. Pasaron por lo mismo y sabe Dios por cuanta angustia y desesperación pero no podían dejar testimonio de su dolor.

Los que llegamos detrás hemos conocido otra vida. Creo que no se nos deben olvidar los hombres y mujeres que ofrecieron su vida por lograr una sociedad menos injusta.
Esos que durante años nos han presentado como si fueran monstruos sedientos de sangre, no fueron otra cosa que hombres que pretendían que su familia pudiera comer todos los días, y que sus hijos pudieran abrigarse y acudir al colegio: esa era su sinrazón.

Gracias por este magnifíco post y un abrazo.

Nerim dijo...

Yo que he leído cartas de familiares, cartas que escribieron desde la carcel, donde fueron a parar por defender su ideas, te puedo decir que son tristes, pero al mismo tiempo, hermosas y muy poeticas. ¿No te parece que expresamos mejor la tristeza que la alegría?

Un magnífico post Chela, como todos los tuyos.

UN fuerte y cálido abrazo.

Isabel dijo...

Chela: Esta fue lo más injusto y doloroso. Desde Argentina te envío un saludo, mis abuelos emigraron en 1908 aproximadamente, de Granada.

Esa carta nos acerca a la magnitud de esa guerra fratricida. Aquí también tuvimos nuestra guerra y aunque pasaron 30 años, las heridas no cierran. Isabel

Aldabra dijo...

te ha quedado un reportaje muy entrañable y sentido, Chela, la verdad que escuchar o leer esas cartas en el escenario donde fueron escritas tiene que ser bastante escalofriante.

¡cuantas víctimas inocentes!

biquiños,

Quidquid dijo...

Hola Chela:
Si miramos un poco a nuestros años pasados nos encontraremos con espectáculos tremendos que tuvieron lugar en esos lugares como el que nos muestras en tu magnífico reportaje.
Una guerra civil entre hermanos como la sucedida en nuestro país, durante tres años, fue un hecho abominable... y las secuelas posteriores, sino tan tremendas, fueron verdaderamente terribles...
Se cometieron todo tipo de atropellos en ambos bandos que se continuarían después con represiones, persecuciones, hambre, estraperlo, racionamiento ...
Tendríamos que ser lo suficiente personas para que estos hechos no se volviesen a repetir y que esos lugares, como el que nos muestras, no tuvieran razón de ser ni de existir.
Recientemente, en el Museo Etnológico de Barcelona, hay una exposición: "Fam i guerra a Catalunya" que muestra la "Memoria y estrategias de supervivencia, 1936-1959"... Los tres años de guerra y los 20 de postguerra que ponen de manifiesto lo triste de este período.
Cordiales saludos
Luis

CANTO EN FLOR dijo...

Es tan triste lo que he leído tanto en tu post como en los comentarios(perdón) que se me ha apachurrado el corazón...¨

He leído las cartas, todas llenas de esperanza y de perdón, perdón para una guerra que acabó con sus cuerpos, no con sus ideales

Y como tú bien lo dices, no han muerto pues su sangre la llevan sus descendientes.

Que recuerde, ésta ha sido la publicación más triste que he leído en el espacio de una jubilada jubilosa :(, y espero que todos los tonos grises, se conviertan en colores llenos de luz.

Triste, pero muy bien escrito y documentado con tus imágenes...

Un abrazo grande amiga!

esteban lob dijo...

Hola Chela:

Haces bien en hablar de días grises.

Un abrazo.

Abuela Ciber dijo...

Meditado y completo homenaje has realizado.
Sentimientos y lugares de penas.

Gracias por tu visita y deseo que pases un buen fin de semana coronado de triunfos.

Cariños

thony caro dijo...

HOLA CHELA: CUANTO MISTERIO ENCIERRAN ESA CARCELES ABANDONADAS, CUANTAS HISTORIAS DE VIDA HAY EN CADA PERSONAJE, SI BIEN SU ESTADIA EN ESA CELDAS FUE JUSTA O NO, SE TEJE LA HISTORIA DE UN SER HUMANO, POR CUAL LO LLEVO A COMETER IMPROPERIOS QUE TAL VEZ NO FUERON TALES.-
HE LEIDO ESAS CARTAS Y EN VERDAD QUEDE MUY EMOCIONADO.-
OJALA PUEDA RESTAURARSE ESA PRISION Y DARLE UNA VIDA INTELECTUAL A SU ENTORNO.-
UN GRAN ABRAZO Y VIVA ESPAÑA POR SER CAMPEONES DEL MUNDO.-

Gaviota dijo...

Guapísima!!!! tenía siglos sin visitar los blogs de mis amigos. Me da mucho gusto ver que sigues en esto, y como siempre tan bien. Le decía al buen Jubi en un comentario que el amor me ha traido a España!! hace tres meses dejé mi cálida Guadalajara, México por la super caliente Madrid. Un abrazo Chela, y todo mi cariño :D

Jovialiste´s Blog dijo...

le escribo de la Argentina, muy interesante su blog. Felicitaciones

unjubilado dijo...

Como siempre perfecto artículo y muy bien documentado, he leído las cartas, me han entristecido mucho y he vuelto a recordar a mi padre, no por que llegara a ir a prisión si no porque el alcalde de su pueblo le advirtió que huyera, que se escondiera ya que iban a por el, gracias a eso se salvó de una muerte cierta.
Un abrazo

Toupeiro dijo...

Las prisiones están llenas de ideas y vacías de famosos delincuentes (presuntos, claro) que se chulean por el panorama político y "empresarial".

Un beso de buenas noches.

Bolena dijo...

Estas cartas, escritas por mi bisabuelo, Pepe Miñones, me conmueven tremendamente. No es la primera vez que las leo Chela, pero aún así, me encojen el corazón. La primera vez que lo hice, no pude contener las lágrimas que pronto se convirtieron en llanto. Hasta ese momento no había caído en la cuenta de que a mi bisabuelo lo mataron injustamente (como a tantos otros). Gracias Chela por dejar aquí este testimonio. Un abrazo.