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15 de octubre de 2017

JAMES RHODES. Terapia Musical





La música, una tabla de salvación en medio del caos.


Siendo como soy amante de la música clásica desde la adolescencia y abonada a los conciertos de la Orquesta Sinfónica de A Coruña, desde sus inicios, confieso que hasta hace unos días  no sabía nada de la existencia del pianista James Rhodes, nacido en 1975 en el norte de Londres, que lleva años  aproximando a los  jóvenes al conocimiento y disfrute de los grandes clásicos de la música, empezando por Bach, quizás su autor favorito, mediante la manera desenfadada, próxima y amena con que presenta y desarrolla sus conciertos, contextualizando cada obra de su repertorio con referencias a los compositores elegidos, sus fuentes de inspiración y la relación que tienen  con situaciones de su propia experiencia vital y anímica. Fue mi sobrina Ruth, de la misma edad que James Rhodes, la que me habló de él y me invito a asistir al concierto que este intérprete nos ofreció ayer, día 14 de octubre,  en el Palacio de la Ópera de A Coruña. 

La fama que precede a James Rhodes viene sustentada no solo por sus cualidades como pianista, que las tiene,  sino también por su trayectoria de vida pasada, desventuras y sufrimientos personales, adicciones y enfermedad mental, pero sobre todo por su instinto y afán de supervivencia y superación. La música le salvó de caer en un trastorno y depresión sin retorno. Es este milagro de la música en la vida de Rhodes, el que atrae quizás a tantos jóvenes que luchan también contracorriente, lo que, junto con la transmisión de las múltiples emociones que la sensibilidad  y pasión que sus manos ponen sobre el teclado, lo que consigue arrancar los más cálidos aplausos del público. James Rhodes tiene una especial forma de interpretar, más emocional que técnica. Sus manos desgranan algo más que notas, sentimientos muy profundos son lo que percibe el auditorio, que establece así una estrecha comunión con el intérprete.

James Rhodes relata su vida en un libro.

Las circunstancias más amargas de su vida ("Me violaron a los seis años. Me internaron en un psiquiátrico. Fui drogadicto y alcohólico. Me intenté suicidar cinco veces. Perdí la custodia de mi hijo.") las cuenta James en su libro titulado "Instrumental","Memorias de música, medicina y locura", publicado en 2015declarado Libro del Año y que va ya en su séptima edición, con una venta superior a los 75.000 ejemplares. 


                                               






Portada y contraportada del libro de James Rhodes

Formación y trayectoria musical

James Rhodes no es un autodidacta musical como algunos creen, aunque si supo buscarse el aprendizaje necesario hasta llegar a dar sus primeros conciertos (Londres, 2008) y tener  discografía propia (primer disco en  2009). Estudió piano hasta  el tercer grado durante su infancia.  Más tarde, a partir de los 13 años, reanudó su formación musical en la Harrow School, con el profesor de piano Colin Stone. En 1993  una beca le abrió las puertas del Guildhall School of Music and Drama. 

Su gran admiración por el pianista ruso Grigory Sokolov le permitió importantes avances al contactar con su representante  Franco Panozzo y conocerle en Italia, quien le gestionó una tutoría con el afamado profesor Edoardo Strabbioli, en Verona.

James Rhodes  goza hoy día de fama internacional desde su primer concierto en Estados Unidos, concretamente mediante su participación en el International Beethoven Festival de Chicago  en  2012. A partir de ahí Hong Kong, Austria, Alemania, Portugal, España... En 2018 iniciará una gira por América Central.

Desde Julio de este año James Rhodes tiene su residencia en Madrid, y el pasado 27 de dicho mes ofreció un concierto en el Teatro Real, teniendo proyectado otro próximamente.

Por mi poca información, poco más puedo decir de este original pianista, empeñado en difundir la música clásica entre los jóvenes, con su nuevo e informal estilo de presentarse en los escenarios. La verdad es que el Palacio de la Ópera de A Coruña, se llenó de gente, mayoritariamente joven y de mediana edad, consiguiendo conectar emocionalmente con James Rhodes en cada una de sus ejecuciones. Bajo mi punto de vista elige unos compositores y unas obras capaces de concitar, mediante la ejecución, un similar estado emocional, entre lo romántico, melancólico y, por momentos, de cierto lirismo. En el Programa escuché con agrado la Chacona de Bach, una balada de Chopin... 


Al final del concierto eran varios los jóvenes, y menos jóvenes, que hicieron cola para acercarse a que James Rhodes les firmara su libro. Entre ellos mi sobrina Ruth, la que me descubrió a este singular pianista, invitándome a su concierto. Gracias Ruth.



*  *  *

Podeis escuchar a James Rhodes en esta página mediante dos de sus vídeos de YouTube. Espero que os gusten. El primero es de una obra de Bach. El  segundo recoge un comentario al público (en inglés) que dura hasra el minuto 1,37. luego sigue una estupenda interpretación de una obra de Chopin.















10 comentarios:

Angulos dijo...

Me alegro de verte por aquí. Gracias por descubrirme a este pianista. Un abrazo.

Genín dijo...

Menos mal, pensé que habías tenido algún problema con los múltiples incendios que asolan Galicia y que la entrada iba a versar sobre ello, mejor que hables de este tema musical tan interesante, cuídate mucho.
Besos y salud

RUTH dijo...

Querida Chela!!

Ha sido un placer , contar con tu presencia, sabiendo lo que te gusta la música clásica no debías de perder la ocasión de poder disfrutar de su piano.
La verdad que me encantó!!!! deseando que vuelva por la TERRIÑA!!!
BONITO POST QUE HACE UN BUEN RESUMEN DE SU "VIDA"

Besiños

Chela dijo...

Ángulos:
Todo el verano tuve abandonado el ordenador y el blog y ahora intento retomarlo y conectar con todos. Ya os echaba de menos. James Rhodes era también un desconocido para mi. Un abrazo.

Genín:
Con los incendios yo no tengo problema tengo CABREO porque llevan años quemándose los montes en Galicia y nunca hay una verdadera y eficaz política preventiva que dure TODO EL AÑO. Se acuerdan de Santa Barbara cuando truena. No sé si en su día lo habrás leído pero en abril de 2012 publiqué un post titulado "Lagrimas por los bosques" (lo encuentras por año y mes o en !etiquetas" sobre Ecología, Medio ambiente... En él escribo sobre lo que considero medidas eficaces y necesarias. Pero nada se ha hecho en el sentido que señalo. No hay políticas a largo plazo.
Un abrazo. Te visito.




Chela dijo...

RUTH:
Gracias a ti por haberme invitado. Cierto que me gusta la música clásica, pero de este pianista lo que me gusta es su capacidad para llegar a nuevos públicos, sobre todo jóvenes.
Creo que su biografía y superación personal ha sido también un factor de reclamo.
Un cariñoso abrazo.

Ligia dijo...

No lo conocía y me ha parecido un personaje excepcional, tanto por su historia como por su música. Lo de los incendios no tiene nombre y por lo que ya contabas hace años, la situación sigue igual y es una pena que se pierdan tantas maravillas. Abrazos

esteban lob dijo...

¡Impresionante historia de superación personal, convertida en entrega sublime a los demás!
No sabía de él, Chela.

Un beso.

Carolina dijo...

Hola, Chela.
Como te dije en el concierto, me he pasado por tu blog para ver qué decías de James Rhodes y me gusta tu resumen. A mí me pasó un poco a la inversa que a ti, no conozco nada de música clásica y este pianista me la descubrió a través de su libro. Yo disfruté mucho de su concierto y me alegró verte en él. Un abrazo fuerte.

Chela dijo...

Ligia:
Yo tampoco conocía a James Rhodes con anterioridad a su concierto en Coruña.
Lo de los incendios es un auténtico desastre por la pérdida de vidas humanas y por la riqueza arbórea devastada. Un abrazo.

Esteban Lob:
Antes la gente ocultaba su pasado cuando se salía de los estándares de la "normalidad". Ahora, sobre todo cuando la gente se supera a sí misma y sale a flote, cuentan su vida sin reparo y se convierte en testimonio de esperanza para los demás Este es el caso del pianista James Rhodes Un abrazo.

Carolina:
Gracias por visitarme y dejar un comentario. Como te aficiones a la música clásica no la dejarás nunca. Yo, a través de ella, me entusiasmo con el resto de músicas pues creo que está en la base de cualquier ritmo y melodía. Como nos vemos pronto si te apetece te daré unas cuantas ideas para saborear la música en general, y la clásica en particular. Besos y hasta el próximo miércoles.

Marcos dijo...

Tampoco lo conocía. El piano me transporta en el tiempo.