Coruña

Coruña

Plaza de María Pita. Coruña

Plaza de María Pita. Coruña

Seguidores de este blog

16 de enero de 2012

Bla, bla, blá... Conversaciones de la banca sobre el futuro.


__________________________________________


Una mañana fría de enero...

Mediodía (13,09h.)


 

Estabas tendido en el suelo. No dormías, descansabas. Ajeno a los transeúntes, parecías observar los carteles publicitarios del banco. ¿En qué pensabas? ¿Creías que quizás el banco se interesaba por tu futuro? ¿Sería verdad que deseaban conversar contigo? ¿Tenían algo que ofrecerte? Si fuera así, ¿qué irían a pedirte a cambio?


 
Más tarde (14,38h.)
El banco  ya había cerrado al público. Tú seguías allí.




















En el espacio que ocupabas anteriormente, avanzaba la sombra. Te habías desplazado un poco, buscando el sol. Tu cuerpo seguramente agradecía el calor. Para eso no precisabas ninguna conversación con el banco. El astro rey te brindaba sus cálidos rayos, gratuitamente y sin intereses. Ahora, dormías. ¿En qué soñabas? ¿En un pasado felíz, no muy lejano? ¿En un futuro minimamente aceptable, esperanzador y digno? ¿En tener un trabajo? ¿En vencer la soledad con el afecto y acogida de amigos? ¿Con la solidaridad de tus semejantes, de nosotros,  de...?


Pasados unos días.

Hoy no luce el sol. Llueve. Hace frío, mucho frío.
No he vuelto a verte. ¿Qué será de ti? ¿Acaso los del banco han llegado a conversar contigo sobre tu futuro?

Pienso en ti, en los que están en tu misma situación o parecida.
Por si el banco no quiere conversar con vosotros y os cierra sus puertas, yo, por mi parte, he ido a aumentar mi cuota mensual a la ONG, de asistencia primaria y servicios sociales, de la que soy suscriptora, por si vais  a llamar a su puerta. Allí, sí conversarán con vosotros e intentarán ayudaros, en la medida que cuenten con las aportaciones de nuestra solidaridad, la de todos.


                                                               *   *   *



23 comentarios:

manolo dijo...

Yo que quieres que te diga, de estos seres, los hay de todo tipo.

Tenmos varios en este sector, que no quieren ayuda. Tienen su pensión, con su cartilla de ahorros. Pero les gusta vivir así, con su brick de litro de vino blanco y un bocata.
Por culpa de ellos, han tenido que vallar con rejas dos conjuntos de viviendas cercanos, pues hacian fogatas dentro.

Y seguramente los habrá desgraciados, incapaces de salir de ese agujero, de miseria y que necesitan esa ayuda y no solo material, sino de comprensión y verse atendidos.

Eres maravillosa en todo y lo demuestras con pertenecia a las ong.

Saludos, manolo

Chela dijo...

Manolo:
Es verdad que muchas de las personas transeúntes, y que viven en la calle, no quieren ayuda, pero son los menos, otros están por necesidad y buscan apoyo.
No acostumbro a dar limosna o ayuda en la calle pero si pienso que hay que contribuir a las instituciones de caridad y/o solidaridad que desarrollan servicios sociales y de asistencia, como albergues, comedores, programas de formación y ocupación laboral, etc. En esos centros dan algo más que lo meramente material; en ellos trabajan profesionales y voluntarios que dedican tiempo, paciencia,respeto, comprensión y afecto, para conocer y tratar a las personas teniendo en cuenta sus características individuales. He sido testigo de la recuperación y rehabilitación -que parecía imposible- de muchas de esas personas. También es cierto que no todos son éxitos pero no por eso debemos dejar de intentarlo.
Al mismo tiempo hay que actuar también a nivel de la sociedad, en las estructuras políticas y económicas, cuando menos en las urnas con nuestro voto a determiandos programas. En el plano indiviudal todos podemos hacer algo.
Un abrazo y gracias por tu visita y comentario.

Ricardo Miñana dijo...

Hola Chela es una pena que la autoridades no se hagan cargo de esas situaciones.
que tengas una feliz semana.
un abrazo.

unjubilado dijo...

Ignoro lo que pensaría el indigente, pero seguro que no se encontraba muy a gusto delante del banco.
En cuanto a los del banco ni la hora le van a dar, a lo sumo exigirle que se vaya de ahí que deteriora la imagen del banco.
Hace poco publiqué una curiosa y gratificante historia, de una indigente, se puede ver aquí.
Un abrazo desde la última planta de un edificio singular en Zaragoza.

José dijo...

Cada persona es un mundo, y la verdad que para llegar a esa situación la vida te tiene haber dado muy duro. Es verdad que alguien puede haber escogido esa vida, pero son muy pocos y raros. Por eso, quien esta harto de comer todos lo días y le sobra, si le dan un poco de jamón ni lo quiere ni lo necesita, pero en otras ocasiones un plato de lentejas puede salvar una vida (quien dice lentejas, dice una mano).
Un abrazo

Genín dijo...

Haces bien Chela, hagan lo que hagan los sin techo, es obligación de tod@ bien nacid@ ayudar en la medida de nuestras posibilidades, tienen derecho a aceptar o no parcial o totalmente lo que se les ofrezca.
Besos y salud

CHARO dijo...

Me da una gran pena ver a personas que están pasando por estas situaciones tan lamentables....tiene que ser terrible dormir en la calle.Un cordial saludo

Aldabra dijo...

la marginalidad es terrible, a mí me da mucho miedo porque hasta ese punto puede llegar cualquiera... como dice el refrán: "Torres más altas cayeron"

y en estos tiempos esa marginalidad va a más.

y los bancos siguen enriqueciéndose.


biquiños,

Aldabra dijo...

yo colaboro desde hace muchos años con Médicos del mundo y esta mañana, justamente, he hecho una pequeña donación para otra... no puedo darlo todo pero siempre que algo toca mi fibra sensible me gusta echar una mano.

biquiños,

Rita dijo...

Estas cosas me parecen injustas, es injusta la sociedad en la que vivimos y lo peor es que ya nos resignamos a que no tiene remedio, nos acostumbramos a verlo como algo normal, lo peor es que además están aumentando, yo no pienso que sean muchos los que no quieren ayuda, creo que son los menos, que triste es todo eso, si, hay que ayudar de alguna manera
Bsss

Airblue dijo...

Amiga:

Estás en todo, no sabía de esta ocupación tan generosa. No me extraña en ti, es otra manera de sentirte plena y útil.

Un abrazo muy fuerte.

Olegario dijo...

La injusticia, hoy dia y por desgracia, duerme en todas partes.
Es necesario habilitar, querida Chela, soluciones al problema, como las que tú señalas. No se puede vivir en paz, sin pensar en los demás. Muy acertado. Un abrazo.

Francisco Espada dijo...

Admiro y comparto el amor con el que has mirado a ese pobre indigente, un ser molesto para la mayoría de los ciudadanos, pero un hombre con toda su dignidad como tú y yo. Si todos miráramos con esa misma mirada limpia que miraste, otro gallo cantaría. Esa persona que no ha sido vista por casi nadie, es un grito humano que pide ayuda. ¡El que tengas oídos para oír que oiga!

Chela dijo...

Airblue:

No me agrada decir que contribuyo economicamente a una ONG (¡"que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha", ¡ya sabes!) pero me pareció obligado en este post para manifestar también que todos tenemos que ser solidarios y que no basta con quejarse de las situaciones, de la injusticia, del mal que aqueja a otros. No se puede pedir solidaridad si uno no es solidario.Hay que dar ejemplo.
Un abrazo.

Francisco:

Hay mucha gente que pasa por la vida observando y actuando luego en consecuencia de forma positiva, aunque ya sabemos que otros no lo hacen.
Desgraciadamente cada día vemos muchas personas así en la calle, haciendo cola en los comedores, a las puertas de Cáritas, de las iglesias, de los supermercados... De vez en cuando me parece oportuno usar el blog para compartir esta preocupación.
Pero lo definitivo es que la administración pública y la iniciativa social se preocupen por la rehabilitación, mediante la formación y la ocupación, con el principal objetivo de que la gente encuentre trabajo y se valga por sí misma.Y nosotros,cada uno,debemos contribuir también, según nuestra capacidad y posibilidades.
Un abrazo.

Francisco Espada dijo...

Soy voluntario de Cáritas y vivo esto mismo en primera persona casi cada día, pero, aunque no lo oculto, trato de que no sepa mi mano derecha lo que hace la izquierda, o viceversa. Paradógicamente los servicios sociales del municipio piden ayuda a Cáritas con frecuencia porque no cuentan con fondos; Cáritas cuenta con la generosidad de los fieles.

Chela dijo...

Francisco

Esa es también es la principal entidad con la que colaboro. He trabajado, como funcionaria, en los servicios sociales públicos y como tu bien dices, sé por propia experiencia, que lo inmediato, las emergencias, los más necesitados tienen que ser atendidos por Cáritas y otras entidades de inciativa social que regentan comedores, albergues, etc.
Tengo publicado un libro sobre Voluntariado Social (esta agotado), que escribí para dejar patente (con ejemplos concretos y reales)que siempre es la sociedad civil la que se anticipa, generosamente, a dar soluciones, mucho antes de que lo haga la administración pública. Mientras fui funcionaria, la iniciativa social tuvo en mí una aliada pero también, como profesional, he insitido mucho en la conveniencia de desarrollar programas de integración, porque tampoco se trata de dar sin más.Hay que ir al origen de los problemas y procurar la implicación de la persona en su propio desarrollo.

Un abrazo muy fuerte.

Chela dijo...

Olegario:
Tienes razón.Es imposible tener buena conciencia si nos desentendemos de los problemas de los demás.
Un abrazo.

Mª Teresa Alejandra dijo...

Hay muchas personas que necesitan ayuda y sobre todo en estos tiempos que corren...

Me he llevado una alegría, mis padres eran de La Coruña, y allí tengo a casi toda mi familia, mis apellidos son gallegos... "Caamaño Cubeiro".

un abrazo inmenso

maite

Chela dijo...

Hoy he pasado por delante del banco de la foto y me encontré con que están cambiados los carteles. Posiblemente han leido este post.

PEPE LASALA dijo...

Aunque parezca mentira, no es difícil llegar a situaciones como ésta, y nadie estamos exentos. Voy a un comedor social, y en muchos casos han pasado de tener un trabajo y una situación familiar "normal", a ésto, y tan sólo en 3 ó 4 meses. Sí, sí, digo bien, en 3 ó 4 meses, y luego es muy difícil volver a la normalidad. El 95% de los del comedor son hombres, unos llegan como consecuencia del alcohol, otros por decepciones de la vida. A algunos, se les reinserta en una empresa de reciclado de madera, y se les pone a vivir en un piso, pero muy pocos se recuperan. Después de estar un tiempo en la calle, encuentran mucha dificultad para adaptarse a los horarios y la disciplina de una empresa. Es una pena. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea. http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

Toupeiro dijo...

Triste sociedad. Lo peor de todo es que llega un punto en el que ya no le das importancia, lo ves como algo normal, como quien mira una farola. Yo no lo hago pero creo que eso ocurre en algunas mentes y en varias ciudades "desarrolladas".
Buenas noches, dulces sueños.

VIAJES dijo...

La verdad me ha encantado tu blog. Me gustaria , si no es mucho pedir, mirases mi blog a ver que te parece y me lo comentases. Sabiendo lo dificil que es hacerse publicidad en Internet y sabiendo que lo mejor es intercambiar links entre blog afines, me gustaria poder intecambiar un link con el tuyo? Podria ser? Pablo desde Galicia. www.viajeimserso.com

Irene Castro dijo...

Leo sus comentarios y pienso que ustedes son tan afortunados, estas situaciones aun les sorprenden y no pasan desapercibidas. Vivo en un país donde lamentablemente, esto se repite en cada esquina del centro de la ciudad, donde vivir en una urbanización donde no exista es un privilegio, donde el resentimiento entre clases sociales ha llevado a crear odio entre ellas, donde sales a la calle y no sabes si llegaras sin que algo malo hayas tendido que vivir, presenciar o ser víctima.
Un país al que mis padres decidieron hace mas de 60 años venir a buscar n mejor futuro, y lo lograron, ahora lo están destruyendo poco a poco. Luchen por mantener la armonía, no permitan que seres inescrupulosos influyan en su bondad de ayudar al mas necesitado. Soy Venezolana de nacimiento, pero en mi corazón no dejara de latir mi amor por Vigo y por Santa Marta de Ortigueira, eso corre por mis venas y siempre están en mi corazón.