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29 de agosto de 2015

Ingrid Bergman. Gran actriz entre las grandes



¡Inolvidable Ingrid Bergman!

Maravillosa intéprete de las mejores películas del cine clásico.
Varias veces nominada a los premios Oscar.

En 1944, obtuvo su primer Oscar como mejor actriz dramática  por su papel en la película "Luz que agoniza". 


El cine, en las personas de mi generación, ha tenido mucha importancia no solamente como ocupación del ocio sino incluso en la inspiración y fomento de la fantasía, formación de valores, creación de modelos, aprendizaje...

Era la maravillosa época del cine en blanco y negro, de los grandes de la fotografía, de los directores geniales y de los actores de talla, casi todos formados en las más afamadas escuelas de interpretación y teatro, tanto europeas como americanas. Los actores y actrices, soportaban con éxito   los primeros planos. ¡Llenaban la pantalla de calidad interpretativa!

Ingrid Bergman.
Figura   entre las más grandes actrices de la historia del cine.


Hoy se cumplen 100 años de su nacimiento, que tuvo lugar en Estocolmo, el 29 de agosto de 1915. Y también 33 años de su fallecimiento, en Londres, 1982, igualmente  un 29 de agosto.

Siempre quiso dedicarse a la interpretación, y después de los estudios de bachillerato, se matriculó en el centro "Royal Dramatic" de Estocolmo. Debutó por primera vez en el cine a la edad de 17 años en la película "Lanskamp", alternando con sus actuaciones en el teatro. Enseguida destacó por su talento en el escenario y ante las cámaras.

Pronto la descubrió Hollywood y directores como Alfred Hitchcock  contaron con el talento de esta actriz para sus películas. 

Citaré solamente cuatro de los primeros filmes que vi de Ingrid Bergman, cuyo recuerdo permanece nítido en mi memoria, y que no desaprovecho  ver de nuevo cuando tengo ocasión, renovando todo el interés y emoción que me produjeron la primera vez. No voy a contar nada de los mismos porque estas obras maestras son de sobra conocidas por todos.

*.-Casablanca. 1942.
















Primera película que vi de Ingrid Bergman, ganadora de un Oscar como mejor película de ese año. Primera película  también del cine de mi elección y creo que igualmente de muchas personas aficionadas a la gran pantalla. 

*.- "Luz que agoniza". 1944







Por su interpretación en este filme, adaptación de una obra de teatro de Patrick Hamilton, y dirigido por George Cukor, Ingrid Bergman logró su primer Oscar como mejor actriz dramática.

Luego, con otros filmes, llevaría más premios Oscar, Globos de Oro... Ingrid Bergman ha sido una de las actrices más galardonada de la historia del cine. 

*.- Recuerda.1945


Esta película, dirigida por Alfred Hitchcock, nos introduce en el mundo del psicoanálisis de Freud e incluye, como   secuencias oníricas, diseños de Dalí.

La música (inquietante y de sonoridad electrónica) compuesta por Miklós Rózsa obtuvo un Oscar como mejor banda sonora.





*.-Encadenados. 1945


Otra película dirigida por Hitchcock, donde además de Gary Grant, figura también  Claude Rains (actor que igualmente participó en "Casablanca"), y que fue nominado al Oscar como mejor actor de reparto. 

Película muy interesante, que nos cuenta una historia de espías, en un marco de elegancia y romanticismo.





Ingrid Bergman y sus películas, siempre en el recuerdo del mejor cine y la mejor interpretación.



24 de agosto de 2015

Sardinas rellenas.


Ricas, ricas,  y... ¡económicas!


En mi último post, junio pasado, por  la fiesta de San Juan, hacia referencia a la típica celebración, además de encender y saltar las hogueras,  de comer sardinas asadas, que es cuando  el refrán dice que  por esas fechas "pringan" el pan ("Por San Xoán, a sardiña pinga o pan"),  es decir,  que están en su mejor momento.

Finalizamos agosto y la verdad es que las sardinas, siguen en el mercado, frescas, y luciendo su brillante color plateado con ribetes azules.

No pensaba retomar todavía el ordenador, pero como se ha presentado un fin de semana con lluvia y viento que invita a la vida de hogar, más que de playa, programé hacer unas sardinas rellenas, dobladas en forma de abanico, como las que comía en los veranos de mi infancia, y que era receta común en muchos hogares, por estas latitudes.









Ayer  vi las sardinas en la pescadería y compré cuatro para hacerlas  hoy. Además han sido muy baratas (ahora que ya pasó San Juan y su precio al alza), las cuatro han costado 1,50 euros. No llega a los 38 céntimos cada una. Personalmente nunca tomo más de dos sardinas, sobre todo si son grandecitas como  estas. Las sardinas son un alimento muy rico en Omega 3 y que acompañadas de "cachelos" (patatas cocidas con piel) y unos pimientos de Padrón, componen un buen y nutritivo plato, de coste económico.

La receta:

Se retira la cabeza y tripas a las sardinas (esto lo pedí en la pescadería). En casa les pasé un papel de cocina por el exterior, con suavidad, (son muy delicadas de piel) para quitar las escamas, abrí bien al medio y retire con cuidado la espina central y las finas de la parte del vientre. Eché sal, ajo y perejil para adobarlas y guardé en la nevera mientras preparaba el relleno.

Mi madre solamente les ponía sal, yo suelo adobar casi todo el pescado aunque luego lo retire porque me gusta el sabor que le da, sobre todo a los bacaladitos rebozados y fritos, etc. Como en el relleno también pongo ajo y perejil, puede luego retirar el exceso de adobo pero  queda ya la sazón.

El relleno. 

Yo le llamo  "mejunje" (esta palabra la Real Academia de la Lengua la aplica solamente para cosmética o medicamentos, aunque se refiere igualmente a la "mezcla de diversos ingredientes"), y es el mismo que yo hago para las vieiras y para muchos pescados, con la variante de algún ingrediente más o menos.

Mis recetas no siguen nunca cantidades ni medidas, porque todo lo hago "a ojo" y siguiendo mis propios gustos en cuanto a cantidades, tiempos y maneras, o sea que yo os cuento y vosotros aplicáis vuestra propia técnica y saber. Por otra parte nunca fui a clase de cocina ni me enseñaron a cocinar, simplemente cocino lo que veía hacer a mi madre y últimamente también hago sus comidas, a base del recuerdo, aproximado, de los ingredientes y sabores que quedaron en mi memoria. Hago lo mismo con las comidas que me gustan cuando voy a restaurantes u hoteles en los viajes, trato de adivinar aquellos platos que me han gustado, a base de ensayos, con errores y aciertos, siempre que sean cosas sencillas. Bueno ¡al grano!

La base de mi "mejunje" es: cebolla (siempre uso cebolleta), bastante y bien picada,  puerro (muy poco), bien picado también, y un diente de ajo pequeño, picado menudito. Dorar lentamente. Mientras, pelar (después de echar en agua hirviendo)  tomate  (en este caso un par, pequeños y maduros). Nunca uso tomate de bote, no me gusta el sabor. Añadir  el tomate a la cebolla, y una  hoja pequeña de laurel (al "mejunje" de las vieiras no le pongo laurel) que se me ocurrió poner hoy porque me parecía apropiado para las sardinas y me gustó el resultado. 

Echo siempre también al "mejunje" para los pescados un chorro de vino blanco, el mismo con el que voy a comer el pescado. Rectificar de sal y dejar reducir. Al final añadir unas migas de jamón  picado  y, de remate, espolvorear con un poquito de perejil fresco muy picado.

Como hoy no tenía jamón en casa,  estas sardinas van cocinadas sin jamón, ¡Un olvido de ayer al hacer la compra! Pero estaban igual de buenas. En su lugar les eché un poquito de anchoa, lavada (para evitar el exceso de sal) y picada. Esto ha sido un "invento" de hoy, a falta del jamón, pero  no tengo intención de repetir otro día este ingrediente con las sardinas  a pesar de que resultó bien el  sabor del conjunto.  

Preparación.

Una vez reposado el "mejunje" en un colador para que escurra el exceso de aceite que pueda tener, lo que dificultaría formar  los "abanicos" con  la sardinas, pondremos, con ayuda de una cucharilla, un poco de relleno en el interior de la mitad superior de la sardina abierta, doblando sobre ella la otra mitad inferior, pudiendo cerrarla con un palillo, si se desea (yo no se lo puse porque cuando lo intenté una vez  tendía a desmoronarse al tratar de atravesar con el la sardina). Enharinar (creo que esa vez me pasé un poco con la harina) y freír en abundante aceite caliente al momento de echarlas. Cuidar que no se quemen, a mi se me doraron un poco de más por el exceso de harina.


Presentación:

Al gusto de cada uno. Yo iba a poner en los lados unas rodajas de patata cocida, y encima de cada rodaja un punto del resto del "mejunje" o perejil picado, pero las patatas eran nuevas y se cocieron antes de tiempo, al quedar rotas ya no las puse para la foto. Al quedar mucho espacio libre en la fuente y resultar insulsa la presentación añadí un poco del relleno sobrante, pero ha quedado con muy poca gracia. Vosotros sabréis mejorarlo. Yo lo haré en la próxima ocasión.

¡A comer!


Hoy me tomé dos sardinas, con las patatas cocidas rotas, y me dejé otras dos para mañana con una "chapuza" de patatas, (están unidos los trozos y cubiertos con parte del "mejunje" para disimular. ja,ja...)



Para mañana...

Bueno ni yo soy una cocinera al uso ni este es un blog de cocina, pero os cuento  esta receta familiar y de mi infancia, porque es muy sabrosa y económica. ¡Os gustará si la hacéis! ¡Que aproveche!